Toxinas: Residuos corporales que conviene saber eliminar

Toxinas: Residuos corporales que conviene saber eliminar

La Sociedad Colombiana de Sociedades Científicas comparte algunas de las prácticas que ayudan a lograr una vida más saludable.

Las toxinas son sustancias que causan efectos perjudiciales en la función o en la estructura de las células y pueden producir daños mínimos como fatales. Generalmente el cuerpo tiene un sistema que le permite eliminarlas, sin embargo, pueden acumularse a través del tiempo.

Estas sustancias son destruidas, principalmente, en los riñones, el hígado y el intestino grueso. Pero cuando el sistema se sobrecarga, estas partículas tóxicas pueden llegar a afectar todo el organismo.

Así como la medicina occidental tiene medicamentos que ayudan a mejorar su desempeño; otras disciplinas combinan ayunos, dietas, meditación y estímulo de la sudoración. Sin entrar a definir cuál método es mejor, conviene adoptar dietas y hábitos naturales, que pongan a raya las toxinas. Por ejemplo:

  • Procure que su dieta no se base exclusivamente en el consumo de alimentos conservados, tratados y enlatados. De ser posible, resulta recomendable no consumirlos por un tiempo (no menor a 30 días). Sobre todo cuando se trata de comida chatarra, pues carece de valor nutritivo y fibra.
  • Aumente el consumo de frutas y verduras frescas, en lo posible preparadas en la casa y sin ningún proceso industrial; cómalas sin salsas o aderezos.
  • Beba agua, hiérvala antes de consumirla.
  • Incremente el consumo de líquidos. Los jugos recién hechos ayudan a eliminar toxinas; el caldo y purés de verdura durante un día al mes ayudan a reducir la carga del sistema digestivo.
  • Pruebe el té, los de hierbas y el natural aumentan la micción y mejoran el tránsito intestinal.
  • Si sufre de estreñimiento, trátelo. Incluya en su dieta fibra natural (legumbres, salvado, avena y linaza), eduque el cuerpo para evacuar siempre a la misma hora.
  • El vapor ayuda a incrementar la frecuencia cardíaca, la sudoración y el metabolismo, con lo que se promueve, de paso, la eliminación de toxinas.
  • Descanse lo necesario. Ajuste sus horarios y adopte la sana costumbre de dormir entre siete y ocho horas cada noche. El estrés libera toxinas en el cuerpo, por lo tanto la relajación equilibra el sistema nervioso ayudando a disminuir estos efectos.
  • No se exponga. Evite el uso, al menos durante un mes, de ambientadores, aerosoles y toda clase de productos para el cuerpo, que tengan químicos en exceso.
  • No se automedique. No utilice fármacos a menos que un médico se los recete; si ese es el caso consúmalos de acuerdo con las dosis y los tiempos recomendados.