Prurito: El terror de tu piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo y proteger al organismo de factores externos es una de sus funciones. Sin embargo, ésta también se enferma.

El cuerpo de los seres vivos cuenta con el sistema tegumentario compuesto por piel, cabello, uñas, glándulas sebáceas y sudoríparas. Como bien saben, la piel es el órgano más grande del cuerpo y entre sus principales funciones está: regular la temperatura corporal y proteger al organismo de factores externos.

En ocasiones, puede verse amenazada por agentes tóxicos que en la mayoría de los casos es posible destruir a través de sus secreciones; por otro lado, la melanina (pigmento químico) sirve como defensa contra los rayos ultravioleta que puedan afectar las células.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), explica que, hay ocasiones en las que la piel es afectada por molestias como el picor o prurito, uno de los síntomas más frecuentes que afecta la piel. En la mayoría de los casos, este malestar no produce dolor pero sí ganas de rascarse.

En principio el picor es un mecanismo de defensa. Rascarse sirve para eliminar parásitos dañinos u otros agentes tóxicos. No obstante, en la piel no sólo se presenta picor agudo. El Dr. Tomás Roldelgo, está de acuerdo con que el picor crónico es un aviso de enfermedad y algunas de éstas son: Neurodermitis o dermatitis atópica, urticaria, alergia por contacto, sarna (escabiosis); infecciones fúngicas (micosis), cornificación de la piel (ictiosis) y alergia solar (fotodermatosis polimorfa).

La Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología, explica que la picazón es a menudo desencadenada por la histamina, un químico del cuerpo asociado con las respuestas inmunológicas. Esta causa la picazón y el enrojecimiento observados en el caso de las picaduras de insectos, eccemas y sequedad o daño de la piel. La histamina es secretada por el cuerpo durante las reacciones alérgicas, como las reacciones al polen, alimentos, látex y medicamentos.

Pacientes con enfermedades en el hígado, trastornos metabólicos como diabetes mellitus, algunos tipos de cáncer, enfermedades de la sangre, estrés, piel seca o embarazo, también pueden producir picor en la piel.

Las causas del picor son diversas  y generalmente dependen de la localización y el tipo de prurito. Puede presentarse en zonas localizadas como los genitales, el cuero cabelludo o ser tan generalizado que se extienda por todo el cuerpo.

En caso que el picor se encuentre en una zona muy limitada, recibe el nombre de prurito epicrítico; si por el contrario no es fácil detectar la localización del mismo, se denomina prurito protopático. Cuando además del picor se producen otros cambios en la piel, como erupciones, se habla de prurigo.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/itching.html
http://www.aaaai.org/global/spanish-materials/Library/Allergy-Library/What-Makes-Us-Itch

Infecciones estafilocócicas y estreptocócicas

Infecciones estafilocócicas y estreptocócicas

La piel, como la capa de tejido que recubre el cuerpo humano está expuesta a todo tipo de infecciones. Conozca algunas, causadas por las bacterias estreptocócicas y estafilocócicas.

La Organización Mundial de la Salud indica que cuando se tiene una infección cutánea, es necesario identificar la causa bacteriana. Infecciones primarias como el impétigo o la erisipela, por ejemplo, responden a los antibióticos sistémicos, sin embargo, las infecciones secundarias tienen una curación más lenta.

El impétigo es una infección superficial contagiosa que se da principalmente en los niños. Provocada por bacterias como estafilococos y/o estreptococos, se caracteriza por la formación de ampollas que al transformarse en pústulas, forman costra, se rompen y curan sin dejar cicatriz.

Las lesiones localizadas o diseminadas, por lo general están acompañadas de prurito, generando que la zona infectada se amplíe a consecuencia del rascado. Estas infecciones se presentan sobre todo en zonas descubiertas del cuerpo como brazos, piernas y cara y es muy posible que sea secundaria a pediculosis, sarna, micosis, picaduras de insectos y algunos tipos de dermatitis.

Es una infección que a través del líquido que supura de las ampollas, es fácil de contraer si se entra en contacto con una zona abierta de la piel del afectado. Los síntomas incluyen:

  • Ampollas llenas de pus que se revientan con facilidad.
  • Piel con apariencia en carne viva en los bebés al reventárseles una ampolla.
  • Comezón.
  • Erupción diseminada a otras zonas mediante rascado.
  • Lesiones cutáneas en cara, labios, brazos o piernas.
  • Ganglios linfáticos inflamados cerca de la infección.

Por su parte, la ectima es una forma de impétigo, caracterizada por úlceras pequeñas llenas de pus con costras gruesas, pardonegruzcas e inflamación alrededor. La infección puede empezar en la piel lesionada por raspaduras o la picadura de un insecto.

Las lesiones suelen ser más profundas y afectar la dermis dejando cicatriz. También puede llevar a que se propague la infección a otras partes del cuerpo o un daño permanente de la piel con cicatrización.

La celulitis y la erisipela, también infecciones estreptocócicas son consecuencia de pequeñas heridas; causan síntomas como inflamación aguda y edema. Las lesiones provocadas por la erisipela tienen bordes delimitados e inflamados y son más superficiales que las causadas por la celulitis.

Cuando la piel se enferma

La piel es una de las estructuras vitales para el cuerpo humano al encargarse de cumplir funciones como: protección sensorial (al actuar como receptora de estímulos externos), termorreguladora, metabólica, inmunológica, detergente y emuntoria (conservación temperatura corporal).

A pesar de dicha barrera frente a estímulos exteriores, la piel puede presentar lesiones simples que se ven o se palpan. La mucosa bucal, el área anogenital, el cuero cabelludo y las uñas, con frecuencia proporcionan indicios diagnósticos.

Todas estas lesiones están clasificadas en primarias o secundarias:

  1. a) Lesiones Primarias, son las primeras alteraciones que aparecen, las más importantes de identificar:

Mácula: Es una mancha plana pigmentada, de tamaño menor de 10mm y formas variables, entre esas: redonda, oval, alargada, irregular o figurada. Puede ser vascular, si es por alteraciones de los vasos, o pigmentaria cuando depende de las alteraciones de pigmentos.

Mancha: Ejemplos de máculas son las pecas, nevos planos, tatuajes, manchas en vino de Oporto y los exantemas de infecciones por rickettsias, rubéola y sarampión. Generalmente no genera cambios en la textura o el grosor de la piel.

Pápula: Una lesión elevada de textura sólida y hasta un centímetro de diámetro. La mayor parte de la lesión está por encima del plano de la piel circundante y no en la profundidad de ésta.

Placa: Una lesión tipo meseta, mayor de 10mm de diámetro, o un grupo de pápulas confluentes. Muchas enfermedades cutáneas se inician con pápulas: verrugas, psoriasis, sífilis, liquen plano, erupciones por drogas, nevos pigmentados, queratosis seborreica y actínica, algunas fases del acné, epiteliomas.

Nódulo: Es una lesión sólida que puede ser o no palpable. Los ejemplos son quistes queratinosos, lipomas pequeños, fibromas, algunos tipos de linfoma, eritema nudoso y diversas neoplasias. Los nódulos más grandes (20mm o mayores) se clasifican como tumores benignos o malignos. Aunque en todos los casos se desarrolla de la misma manera, los periodos de evolución son: formación y crecimiento, reblandecimiento, supuración, ulceración y reparación.

Tumor: De causa desconocida, son neorformaciones que tienden a crecer con aspecto, volumen y consistencia variables. Pueden ser pedunculados, sésiles o profundos, sólo perceptibles a la palpación. La consistencia es dura, leñosa, otras veces blanda. El dolor es su síntoma común y puede ser espontáneo o provocado.

Vesícula: Lesión elevada, circunscrita, menor de 5mm de diámetro, que contiene líquido seroso. Tiene forma redonda con superficie esférica (herpes), más o menos puntiaguda (eccema) o umbilical (varicela); puede constituir una lesión pura o asentar sobre una base papulosa (papulovesícula).

Ampolla (vejiga): También llamada bula es una vesícula mayor de 5mm de diámetro. Son causadas comúnmente por irritantes primarios, dermatitis por contacto alérgico, traumatismo físico, quemadura solar, picaduras de insectos o infecciones virales.

Pústula: Las pústulas pueden deberse a infección o evolución seropurulenta de vesículas o ampollas, conllevando a una lesión elevada y superficial que contiene pus. Las posibilidades incluyen impétigo, acné, furúnculos, ántrax, algunas micosis profundas, hidradenitis supurada, miliaria pustulosa y psoriasis pustulosa de palmas de las manos y plantas de los pies.

Quiste: Son formaciones no inflamatorias de aspecto tumoral, que poseen una pared bien definida y cuyo contenido es líquido o pastoso (queratina, pelos, sebo, mucina, sudor, etc.).

Roncha: Son lesiones alérgicas comunes causadas por edema local, por ejemplo: erupciones por drogas, picaduras o mordeduras de insectos o hipersensibilidad al frío, calor, presión o luz solar.

Telangiectasia: Es la dilatación de vasos sanguíneos superficiales. Puede observarse en la rosácea o algunas enfermedades sistémicas (ataxia telangiectásica, escleroderma) y deberse al tratamiento prolongado con corticosteroides fluorados tópicos, pero la mayor parte son de causa desconocida.

  1. b) Lesiones Secundarias: Resultan de la evolución natural de lesiones primarias (por ejemplo: una vesícula que se rompe y deja un área erosionada) o deberse a la manipulación por parte del paciente (por ejemplo: rascado de una vesícula que deja un área ulcerada).

Escamas: Son partículas desprendidas del epitelio corneal (pueden ser una alteración primaria o secundaria). Los más comunes son: psoriasis, dermatitis seborreica, micosis superficiales, tiña versicolor, pitiriasis rosada y dermatitis crónica de cualquier tipo. Resultan de la desecación de diferentes elementos fluidos (serosidad, pus, sangre), derivados de procesos inflamatorios cutáneos de índole variable.

Costra (escara): Suero, sangre o pus secos. Las costras se observan en gran variedad de enfermedades inflamatorias e infecciosas.

Erosión: Es la pérdida de una parte a la totalidad de la epidermis. Se observa con frecuencia en infecciones por virus del grupo herpes y en el pénfigo.

Úlcera: Es una pérdida de epidermis y cuando menos parte de la dermis. Las causas menos obvias incluyen infecciones bacterianas crónicas y micóticas, úlceras autoprovocadas, diversas enfermedades vasculares periféricas y neuropatías, escleroderma sistémica y tumores neoplásicos.

Excoriación: Área lineal o excavada con costras causada por rascado, frotamiento o picaduras.

Liquenificación: Engrosamiento de la piel con aumento de las marcas cutáneas. La dermatitis atópica y el liquen crónico simple (dermatitis localizada por rascado).

Atrofia: Es el adelgazamiento y rugosidad de la piel. Se observa en ancianos. Se produce por las alteraciones cutáneas evidenciadas en las diferentes capas de la piel: epidermis, dermis e hipodermis, por mecanismos fisiológicos que se inician por el envejecimiento natural o por fotosensibilización.

Cicatriz: Es el resultado de la curación después de destrucción de parte de la dermis. Igual que las úlceras, su origen puede identificarse con facilidad.

El Manual Merck explica que la luz solar estimula la producción de vitamina D, ayuda a controlar algunos trastornos crónicos de la piel (como la psoriasis) y causa una sensación de bienestar. No obstante, también puede producir daños en la piel, que incluyen desde quemaduras solares dolorosas hasta cánceres de piel, arrugas y otros cambios asociados con el envejecimiento de la piel, e incluso reacciones alérgicas y empeoramiento de algunas enfermedades cutáneas. La piel protege al resto del cuerpo de la acción de los rayos solares.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos señala que algunas enfermedades de la piel y algunos medicamentos (como los antibióticos y las hormonas) pueden hacer que su piel sea más sensible al daño solar.

Los medicamentos o enfermedades (como el VIH) que inhiben el sistema inmunitario pueden facilitar que usted padezca cáncer de piel. Tener cicatrices o úlceras en la piel aumenta su riesgo, y la exposición a altas concentraciones de arsénico (un veneno que suele encontrarse en el agua de pozo o en pesticidas) aumenta su riesgo.

FUENTES: http://www.merckmanuals.com/es-us/hogar/trastornos-de-la-piel/radiaci%C3%B3n-solar-y-lesiones-de-la-piel/introducci%C3%B3n-a-la-radiaci%C3%B3n-solar-y-las-lesiones-de-la-piel
https://www.cancer.gov/espanol/tipos/piel/cualquiera-padecer-cancer-piel

A flor de piel realidades y  mitos del órgano más grande del cuerpo

A flor de piel realidades y mitos del órgano más grande del cuerpo

No todo lo que se cree y se dice acerca de las características y cuidados de la dermis es cierto. Por eso presentamos algunas de las ideas que viven en el inconsciente colectivo y las aclaramos.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Debido a que forma una barrera que impide que microorganismos nocivos penetren en el cuerpo, además, es esencial en la protección de los tejidos corporales contra lesiones, controla la pérdida de líquidos (la sangre y el agua), al regular la temperatura del cuerpo a través de la transpiración y protegiéndolo de los rayos ultravioleta.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los  Estados Unidos (EE.UU.), en sus investigaciones sobre este tema, advierte que cualquier cosa que irrite, obstruya o inflame la piel puede causar síntomas como enrojecimiento, hinchazón, ardor y picazón. La alergia, irritantes, su composición genética y ciertas enfermedades y problemas del sistema inmunitario pueden provocar sarpullidourticaria y otros problemas en la piel. Muchos problemas de la piel, como el acné, también afectan su apariencia.

Verdades y mentiras

Se cree que sudar ayuda a bajar de peso y eso es falso. Sudar es un mecanismo de autorregulación de temperatura corporal, al hacerlo, el cuerpo elimina sal, agua y pierde peso que recupera al beber la cantidad de líquido que transpiró, volviendo al peso normal.

La exfoliación no es algo que necesiten todas las pieles para su renovación. Esta práctica debe hacerse bajo supervisión médica y se recomienda especialmente en pieles grasosas con tendencia al acné. Lavarse la cara dos veces al día con agua tibia, masajeándose suavemente con un jabón fabricado específicamente para personas con acné puede evitar brotes, lavarse demasiado y frotarse la piel puede irritarla. Después de la limpieza, la Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda aplicar una loción de venta sin receta médica que contenga peróxido de benzoilo.

No todos los lunares son cancerígenos y deben eliminarse. Dependiendo de sus características pueden serlo pero existen métodos clínicos como la dermatoscopia que determinan lesiones tumorales sospechosas para realizar exámenes más específicos.

Para nutrir la piel sólo hace falta una dieta balanceada que incluya frutas, verduras, lácteos y alimentos ricos en aminoácidos. Las cremas ‘nutritivas’ pueden hidratar  y mejorar su apariencia pero no nutrirla.

Mediante el sudor no se eliminan toxinas. El cuerpo a través del proceso metabólico normal y dentro de su funcionamiento, expulsa lo que no necesita por medio de la orina (agua, sodio y potasio).

Algunos productos como bases, rubores y sustancias ‘hidratantes’ cosméticas pueden causar acné. Lo más recomendable es consultar con un dermatólogo sobre el maquillaje más apropiado para su tipo de piel.

No siempre la caída del pelo es un signo de calvicie. Se estima que una persona pierde, en promedio, 80 cabellos al día (que han envejecido). Sin embargo, si la caída es excesiva, conviene que consulte al dermatólogo antes de automedicarse.

La melanina es un protector natural, por eso algunas estadísticas refieren que las pieles oscuras tienen menores probabilidades de sufrir cáncer de piel. Sin embargo, deben cuidarse pues una mayor exposición al sol puede causar tumores y daños en su ADN. Expertos del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, señalan al melanoma como una enfermedad por la que se forman células malignas cancerosas en los melanocitos (células que dan color a la piel), y se puede arraigar en cualquiera zona superficial del cuerpo.

Afirman que las sustancias que contiene el cigarrillo, disminuyen la cantidad de sangre que llega a los tejidos provocando que la piel envejezca y se torne oscura. Es cierto.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/skinconditions.html
https://kidshealth.org/es/teens/skin-tips-esp.html
https://www.cancer.gov/espanol/tipos/piel/paciente/tratamiento-melanoma-pdq

 

Del aseo de su bebé también depende la dermatitis

Del aseo de su bebé también depende la dermatitis

La humedad de un pañal mojado puede dañar la piel de su bebé y hacer que sea más sensible a las rozaduras. Cuando eso sucede, puede desarrollarse la dermatitis.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) señala que la dermatitis del pañal es causada por infección con una levadura (hongo) llamada cándida; es muy común en los niños. La cándida prolifera mejor en lugares calientes y húmedos, como dentro de un pañal.

De acuerdo con la Sociedad Colombiana de Pediatría en su portal Crianza & Salud, la dermatitis del área del pañal afecta a la mayoría de los bebés, pero usualmente no es seria. A continuación, explicamos las causas de la dermatitis, los pasos que puede tomar para ayudar a prevenirla y cómo curarla si se desarrolla.

Esta puede ser cualquier irritación en la piel que se desarrolla dentro del área del pañal. En los casos ligeros, la piel puede enrojecerse. En los casos más severos, podría haber llagas abiertas. Normalmente, dichas irritaciones se encuentran alrededor del abdomen, los genitales y en los pliegues de la piel de la cadera y las nalgas. Los casos ligeros desaparecen entre tres y cuatro días, sin tratamiento.

Con el paso de los años se ha dicho que tiene varias causas, tales como la dentición, la dieta y el amoniaco de la orina. Sin embargo, los expertos médicos creen actualmente que se produce por cualquiera de los siguientes factores:

Demasiada humedad, rozaduras o excoriaciones., contacto prolongado de la piel con la orina, el excremento o ambas cosas; infecciones causadas por hongos, infecciones causadas por bacterias y reacciones alérgicas al material del pañal.

Cuando la piel permanece húmeda por demasiado tiempo, las capas que la protegen comienzan a deteriorarse. Cuando se frota la piel húmeda, se daña más fácilmente. La humedad de un pañal mojado puede dañar la piel de su bebé y hacer que sea más sensible a las rozaduras. Cuando eso sucede, puede desarrollarse la dermatitis.

Un mayor roce entre los pliegues húmedos de la piel hace que la irritación empeore. Es por eso por lo que la dermatitis se desarrolla frecuentemente en los pliegues de la piel de la ingle y de la parte superior de la cadera.

Más de la mitad de los bebés entre los cuatro y quince meses de edad sufren de dermatitis del área del pañal al menos una vez en un período de dos meses.

Los niños que toman antibióticos tienen más probabilidad de sufrir dermatitis del área del pañal causada por infecciones producidas por hongos. Los hongos infectan la piel debilitada, lo cual causa una irritación con manchas rojas en las orillas. Uno puede curar este tipo de dermatitis con medicinas fungicidas sin recetar. Si ve esos síntomas, es recomendable que consulte a su pediatra.

¿Qué puedo hacer para prevenir la dermatitis del área del pañal?

Para ayudar a prevenir su desarrollo debe hacer lo siguiente:

  1. Cambie los pañales rápidamente después de que su niño los moje o de que tenga una evacuación. Eso limita la humedad en la piel.
  2. No los ponga de manera que les impida la entrada de aire, especialmente si los va a dejar puestos toda la noche. Mantenga el pañal flojo, de manera que las partes mojadas y sucias no froten tanto la piel.
  3. Limpie el área del pañal con agua. No necesita usar jabón al cambiar cada pañal o después de cada evacuación (los niños con lactancia materna pueden tener hasta ocho evacuaciones al día).
  4. Use jabón solamente cuando no se puedan limpiar las deposiciones fácilmente.
  5. No use talco o polvo para bebé, ya que podría causarle problemas de respiración a su niño.
  6. Evite limpiar excesivamente usando pañuelos desechables, los cuales pueden resecar la piel. El alcohol o el perfume de dichos productos podrían irritar la piel de algunos bebés.