Infecciones postoperatorias:  Un riesgo que se puede evitar

Infecciones postoperatorias: Un riesgo que se puede evitar

Entre las causas por las que se generan infecciones de sitio operatorio (ISO), se encuentran: la falta de asepsia del cuarto de cirugía y por los médicos que la llevarán a cabo. Un correcto lavado de manos con jabón o antibacterial, reduce en gran medida los riesgos.

Factores como fumar, rasurarse cerca de o en el lugar de la operación y algunos problemas de salud como diabetes, obesidad o alergias, pueden facilitar el desarrollo de una ‘infección del sitio quirúrgico u operatorio’, que es la contaminación en la parte del cuerpo donde se realizó la operación.

La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, clasificó las heridas quirúrgicas según el riesgo de infección en: limpia (sin inflamación ni infección, que se cierran con normalidad), limpia-contaminada (se da particularmente, en operaciones que comprometen el tracto biliar, apéndice, vagina y orofaringe), contaminada (heridas abiertas con inflamación aguda no purulenta) y sucia (heridas viejas con retención de tejido ‘desvitalizado’, por lo general causan infección por organismos presentes en la cirugía).

Según la Fundación Santa Fe de Bogotá, las infecciones de la herida quirúrgica se clasifican de la siguiente manera: incisional superficial, profunda, de órgano y espacio, caracterizándose por los síntomas que se mencionan a continuación:

  • Incisional superficial: sucede durante los 30 días después de la cirugía, comprometiendo únicamente piel y tejidos blancos subcutáneos a la herida, generando signos de dolor, inflamación, herida deliberadamente abierta, calor, drenaje purulento.
  • Incisional profunda: drenaje purulento en la zona, absceso. Si no hay implante ocurre durante los 30 días después de la cirugía, en caso de implante relacionado con ésta, la infección puede ocurrir un año después.
  • Infección de órgano y espacio: sucede igual que el anterior en casos de implantes. La infección puede comprometer órganos o espacios diferentes al de la cirugía. Drenaje purulento por un dren (mecanismo que facilita la salida de líquidos al exterior del cuerpo) sacado de un órgano, abscesos.

Sin embargo, entre los síntomas más comunes se destacan el enrojecimiento y dolor en el área de la cirugía o directamente en la herida, drenaje purulento y fiebre.

La recomendación más importante que hace el médico para cuidar una herida y evitar que ésta se infecte al momento de volver a casa, es lavarse las manos antes y después de manipularla, de lo contrario, si tiene síntomas como los antes mencionados, lo mejor es que acuda al servicio de salud.