Glaucoma: una enfermedad gravemente silenciosa

Glaucoma: una enfermedad gravemente silenciosa

El glaucoma es una de las principales causas de ceguera total e irreversible y cualquier persona está en riesgo de desarrollarla.

El glaucoma está definido por Glaucoma Colombia, como “un grupo de enfermedades que gradualmente van robando visión sin previo aviso y frecuentemente sin ningún tipo de síntomas”. Puede llegar a causar pérdida visual debido a un daño en el nervio óptico, responsable de llevar las imágenes al cerebro.

Es importante tener en cuenta que esta enfermedad es una de las principales causas de ceguera total e irreversible y cualquier persona está en riesgo de desarrollarla. Sin embargo, los más vulnerables son: los afroamericanos, personas mayores de 60 años y los usuarios de esteroides.

La recomendación es hacer un examen oftalmológico completo y seguir las indicaciones de su médico. No obstante, “aproximadamente el 10 % de las personas con glaucoma que reciben tratamiento adecuado experimentan, de todos modos, pérdida de la visión”.

Esta es una enfermedad que no tiene cura; por lo tanto es importante un diagnóstico temprano y en caso de padecerlo, controlarlo de por vida. La pérdida de la visión suele comenzar con la visión periférica o lateral, pero se puede compensar moviendo – de manera inconsciente – la cabeza hacia los lados; por lo demás, no hay síntomas de advertencia para el glaucoma.

El tipo más común de glaucoma, es el glaucoma de ángulo abierto. Prácticamente no existen síntomas y es hereditario; la historia familiar, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad, de cuatro a nueve veces, lo que significa que está en mayor riesgo que el resto de la población.

Entre los factores de riesgo se encuentra: el aumento de presión intraocular, del cual se pensaba, era la causa principal del daño en el nervio óptico, sin embargo, aunque no deja de ser importante, se descubrió que personas con presión intraocular ‘normal’, también pueden perder la vista por glaucoma.

Las lesiones en el ojo pueden causar glaucoma secundario de ángulo abierto, otro tipo de esta enfermedad que puede ocurrir inmediatamente o años después de la lesión. Por otra parte, el glaucoma traumático, puede ser originado por heridas cerradas o moretones en el ojo, lesiones que pueden dañar el sistema de drenaje del ojo.

Otros factores de riesgo incluyen: alta miopía (visión corta), hipertensión, espesor corneal central a menos de 0,5 mm, mujeres con hipermetropía, personas con presión alta en los ojos.

Cataratas, pérdida progresiva de la visión

Cataratas, pérdida progresiva de la visión

“Son responsables del 50% de la ceguera en el mundo. En Colombia hay cerca de 380.000 personas ciegas”, Instituto para Niños Ciegos y Sordos.

Varias fuentes científicas coinciden en considerar al envejecimiento como una de las principales causas consecuencias de las cataratas, sin que sea la única{^C y de su mayor consecuencia: la ceguera. Según el Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle en Cali, “la catarata es responsable del 50% de la ceguera en el mundo, en tanto en Colombia hay cerca de 380.000 personas ciegas, con una prevalencia de catarata en población mayor de 45 años cercana al 20%”.

¿Cómo sucede? con los años, el cristalino, que es el lente ubicado detrás de la pupila, a través del cual pasan los rayos de luz hasta la retina y donde se forman las imágenes, con el paso de los años se vuelve más opaco hasta impedir el paso nítido de la luz a la retina, causando la catarata y en consecuencia la pérdida progresiva de la visión.

Explica el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), que “a partir de los 50 años puede que aumente la miopía, o todo lo contrario, que se produzca una recuperación de la visión inexplicable. Esto ocurre porque la catarata provoca unos cambios en el cristalino que pueden convertirlo en una especie de ‘lente de aumento’”.

Por eso, según el tamaño y localización de la opacidad del cristalino, puede percibirse o no la catarata que se manifiesta de varias maneras, siendo las más frecuentes:

  • Visión borrosa o doble
  • Fotofobia (intolerancia a la luz)
  • Mejor visión durante los días nublados
  • No hay necesidad de gafas para ver de cerca
  • Dificultad para conducir de noche

Cabe resaltar que las cataratas no se producen sólo por envejecimiento. La catarata ‘del desarrollo del cristalino’ es congénita y puede deberse a causas nutricionales, tóxicas, inflamatorias o metabólicas hereditarias, como también por enfermedades maternas en el embarazo.

La catarata ‘degenerativa’ es la más común, sobre la que se ha hecho mención a lo largo del artículo (pérdida gradual de la transparencia del cristalino), puede deberse a la exposición a rayos x, calor por rayos infrarrojos, traumatismo, enfermedad general, uveítis, medicamentos como corticosteroides o degeneración senil.

La ceguera por cataratas tiene una alta prevalencia y por ende un gran número de operaciones quirúrgicas necesarias. De usted y sus frecuentes visitas al oftalmólogo – si tiene más de 45 años – depende la salud de su ojo.

Glaucoma de ángulo abierto: El más común y afecta al 1% de los colombianos

Glaucoma de ángulo abierto: El más común y afecta al 1% de los colombianos

Lo primero que se pierde es la visión periférica o de lado, sin embargo, no se presentan síntomas.

La forma más común de glaucoma se denomina glaucoma primario de ángulo abierto. Esta enfermedad es un daño al nervio óptico, “se desarrolla lentamente y, en ocasiones, sin que se advierta, causar la pérdida de la visión por muchos años” señala Glaucoma Research Foundation. Este tipo de glaucoma, se produce principalmente en el grupo de edad de 50 años.

Lo que sucede en este caso, es el aumento en la presión del ojo y la adaptación de la córnea sin hinchazón, lo que hace más difícil percibir la enfermedad por la falta de síntomas. Generalmente no hay señales sino hasta cuando el glaucoma se encuentra en etapa avanzada y no se puede evitar la ceguera.

La pérdida de la visión inicia con la visión periférica o de lado, que puede “disfrazarse o disimularse” volteando la cabeza para mirar lo que se requiere. Por su parte, la agudeza visual o nitidez de la visión, se mantiene hasta casi las últimas etapas, donde se deteriora la visión y el daño es irreversible.

La malla trabecular es un tejido poroso situado en la pared del ojo entre la córnea y el iris, y tiene como función el drenaje del humor acuoso (fluido existente en el ojo). Cuando esta malla o red, se obstruye, provoca un aumento de presión intraocular que da lugar al glaucoma.

En el glaucoma de ángulo abierto no hay ninguna anormalidad visible de esta malla trabecular. Sin embargo, una de las creencias tiene que ver con la capacidad de las células de dicha malla para llevar a cabo su función.

El aumento de presión, puede destruir las células del nervio óptico y aparecen puntos ciegos sobre el campo de visión. Una vez perdido el sentido de la vista, las células nerviosas ya no podrán restaurarse. Aunque el glaucoma abierto es una enfermedad común, también es crónica y hereditaria.

En la actualidad, el glaucoma no tiene cura en ninguno de sus tipos, sin embargo, si es descubierto a tiempo y manejado con los tratamientos indicados por el especialista, puede hacerse más lento o hasta detenerse, lo que no significa que el tratamiento también deba suspenderse.