Cáncer continúa en aumento Prevención sigue siendo el mejor remedio

Cáncer continúa en aumento Prevención sigue siendo el mejor remedio

Las cifras de cáncer en Colombia están disparadas. La OMS alerta sobre un crecimiento del 45% de muertes de aquí al 2030. Prevenga esta enfermedad modificando su estilo de vida.

El cáncer es una de las principales causas de muerte en el mundo. Según datos de la OMS, entre 2008 y 2012, las cifras ascendieron en 1,3 millones de nuevos casos en los que se prevé un aumento del 70% durante los próximos 20 años, y 0,6 millones de muertes por su causa.

Las estadísticas aseguran que los principales tipos de cáncer con mayor defunción son: Pulmonar (1.59 millones), Hepático (745.000), Gástrico (723.000), Colorectal (694.000), Mamario (521.000), de esófago (400.000). (more…)

Derrame pleural y cáncer, un dúo mortal.

Derrame pleural y cáncer, un dúo mortal.

Se estima que un 50% de quienes padecen algún tipo de cáncer, desarrollan este derrame.

La acumulación de líquido que se presenta en el espacio entre la membrana que recubre los pulmones y la pared torácica (zona pleural), es un derrame pleural. Se estima que un 50% de quienes padecen algún tipo de cáncer, desarrollan este trastorno.

Por otro lado, un cáncer que crece en el espacio pleural puede provocar un derrame pleural maligno, y más del 75 % de las personas que lo tienen, desarrollan linfoma, cáncer de mama, de pulmón u ovario. Esta infección es considerada como un signo de cáncer que se ha diseminado a otras áreas del cuerpo (metastásico). Aunque puede tratarse, el derrame pleural maligno es un síndrome potencialmente mortal.

Estudios recopilados en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), mencionan y explican los dos tipos de derrame pleural que se conocen:

  • Derrame pleural trasudativo: Causado por la filtración de un líquido hacia el espacio pleural, debido a un bajo contenido de proteínas en la sangre o la presión elevada en los vasos sanguíneos. La causa más común es la insuficiencia cardíaca congestiva provocada por la presión anormal en los pulmones.
  • Derrame pleural exudativo: Causado por el bloqueo de los vasos sanguíneos o vasos linfáticos, inflamación, lesión al pulmón y tumores que se forman como resultado de una irritación (hinchazón) de la pleura y a menudo son causados por enfermedad pulmonar. Los ejemplos abarcan: cáncer pulmonar, neumonía, tuberculosis y otras infecciones pulmonares, reacción a fármacos, asbestosis y sarcoidosis.

Según el portal español de salud y medicina onmeda.es, un derrame pleural así como puede tener causas diferentes, pueden haber otras que no afecten directamente a los pulmones o que sean signo de otros trastornos, por ejemplo:

  • Tumores malignos; cáncer de pulmón, cáncer de mama o cáncer de ovarios, mesotelioma pleural, carcinoma de las células renales, linfomas malignos (linfomas no Hodgkin o linfomas de Hodgkin).
  • Inflamaciones; inflamación de los pulmones, tuberculosis, inflamación del páncreas, enfermedades reumáticas.
  • Insuficiencia cardiaca.

En general son los tumores malignos los mayores causantes de los derrames pleurales, seguido por la inflamación bacteriana (30% de los casos), y la insuficiencia cardíaca (10%).

Los síntomas comunes pueden ser: dificultad para respirar, tos seca, dolor, opresión en el pecho, malestar general, dolor torácico, hipo, respiración rápida o en algunos casos puede ser asintomático.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000086.htm
http://www.onmeda.es/enfermedades/derrame_pleural-causas-3100-3.html

Quimioterapia y sus efectos

A través de la aplicación de sustancias químicas al organismo, la quimioterapia puede – si se detecta a tiempo – erradicar el cáncer.

Por el dolor que dice causar y los múltiples efectos que podría producir, la quimioterapia es tal vez uno de los tratamientos más temidos por los pacientes con cáncer que asisten por primera vez a este tipo de terapia.

Consiste en el uso de fármacos, administrados por diferentes vías (boca, músculo, vena, canal espinal, subcutánea), que retrasan el crecimiento de células tumorales; la quimioterapia puede ser utilizada sola o con cirugía de radiación.

Según el cáncer, la duración y frecuencia que se esté manejando, así mismo serán los objetivos a lograr con el tratamiento: curar, evitar propagación, retardar crecimiento o destruir células que se hayan extendido a otras partes desde el tumor inicial, o simplemente aliviar los síntomas.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), debido a que estos medicamentos viajan a través de todo el torrente sanguíneo, la quimioterapia se describe como un tratamiento que abarca todo el cuerpo. Esto causa efectos secundarios que pueden darse en células productoras de sangre en la médula ósea, tracto digestivo, el sistema reproductor, células de la boca y folículos del vello y cabeza.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de muchos factores, incluso el tipo de cáncer y qué fármacos se emplean. Cada persona reacciona de manera diferente a estos medicamentos. Algunos fármacos quimioterapéuticos más nuevos que atacan de mejor manera a las células cancerosas pueden causar menos o diferentes efectos secundarios.

Entre los efectos más comunes se encuentran náuseas y vómitos (náusea anticipatoria que suele durar poco tiempo), caída del cabello (alopecia), diarrea, anemia, neutropenia (propenso a infecciones), trombocitopenia (hemorragias y hematomas) y mucositis (lesiones que se presentan en la boca) que se puede evitar visitando al odontólogo antes de iniciar el tratamiento.

La caída del cabello generalmente es la consecuencia que más afecta a las mujeres en su apariencia física y sexual, y aunque no todos los medicamentos conllevan a esa reacción, cuando se produce puede ser gradual o por mechones.

Cabe resaltar que además de la cabeza, los vellos de la cara, extremidades, axilas y zona púbica también pueden verse afectados. La buena noticias es que después de tres semanas de terminado el tratamiento por completo, el cabello vuelve a crecer aunque con cambios aparentes en textura, color y forma.

Aunque el cáncer no es una enfermedad transmisible, la falta de deseo que pueda generar la quimioterapia, junto a los cambios corporales, la inseguridad en sí mismo y el miedo de su pareja por causarle daño al ejercer presión de algún tipo, es posible que terminen afectando la armonía de su relación. Lo recomendable es afrontar la enfermedad con su tratamiento y dialogar.

El Hospital Universitario de San Vicente Fundación (Colombia), explica que con las medidas disponibles hoy (cirugía, quimioterapia, radioterapia) hasta un 50% de los cánceres pueden curarse. Con quimioterapia como único tratamiento se cura hasta un 20% de los cánceres. Muchos otros tumores, hasta hace poco tiempo considerados incurables, pueden tratarse por muchos años con medicamentos, principalmente: mama, próstata y colon. Además debe recordarse que muchos tumores podemos prevenirlos y/o detectarlos a tiempo.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002324.htm
http://www.elhospitalblog.com/vida_sana/cancer/mitos-y-verdades-del-cancer-y-su-tratamiento/

Derrame pleural y cáncer, un dúo mortal.

Cáncer y su tratamiento

“La prevención del cáncer debe ser la prioridad”, MinSalud

El cáncer es una de las enfermedades más temidas y “la segunda causa de muerte en el mundo”, según señala la OMS; misma organización que en 1999 listó en tres categorías los medicamentos antineoplásicos para la gestión racional de los tumores malignos:

  • Medicamentos esenciales que se utilizan para tratar cánceres curables o cánceres cuya relación costo-beneficio se ve claramente favorecida con el uso de los mismos (bleomicina, clorambucilo, cisplatino, ciclofosfamida, citarabina, dactinomicina, daunorrubicina, doxorrubicina, etopósido, fluorouracilo, mercaptopurina, metotrexato, prednisolona, procarbazina, tamoxifeno, vinblastina y vincristina).
  • Medicamentos con ventajas en algunas situaciones clínicas (busulfán, carboplatino, flutamida, ácido folínico, análogos gonadorelina, interferón alfa, melfalán, megestrol, mitomicina, mitoxantrona, paclitaxel y vinorelbina).
  • Medicamentos no esenciales para la prestación eficaz de atención del cáncer (aminoglutetimida, anastrozol, altretamina, carmustina, dacarbazina, docetaxel, epirubicina, gemcitabina, ifosfamida, irinotecan, lomustina, raltitrexed, y topotecan).

Está claro que el cáncer puede tratarse, sin embargo, afirma el Ministerio de Salud y Protección Social que “la prevención del cáncer debe ser la prioridad, obteniéndose resultados más prometedores que el tratamiento, por ejemplo, para carcinoma hepatocelular y cáncer de pulmón, el desarrollo de programas de prevención eficaces mediante la inmunización contra la hepatitis B y el control del tabaco”.

No obstante, al realizarse el tratamiento contra cualquier tipo de cáncer, se debe tener ciertas precauciones descritas por MinSalud:

  • Infecciones agudas: la inmunosupresión y la depresión de la médula ósea son características de muchos agentes antineoplásicos y su uso está asociado con un mayor riesgo de infecciones patógenas causadas por microorganismos u oportunistas, se debe hacer ajuste de dosis o considerar la interrupción del tratamiento.
  • Depresión de médula ósea: recuentos sanguíneos y concentración de hemoglobina se deben realizar de forma sistemática para ayudar a predecir la aparición de la depresión de la médula ósea. Si el paciente ha recibido o tiene concomitancia con radioterapia o terapia con otros antineoplásicos, puede requerir ajuste de dosis.
  • Muchos antineoplásicos son irritantes. Se debe tener cuidado para evitar la extravasación ya que se puede presentar dolor y daño tisular grave.
  • No se recomienda su uso durante el embarazo. Se recomienda el uso de métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento y un año después de la finalización de la terapia.
  • Para su manipulación, seguir las recomendaciones nacionales e internacionales de manejo seguro de medicamentos citostáticos y las Buenas Prácticas de Elaboración (Res 444/2008).

También tenga en cuenta que con estos medicamentos, pueden presentarse efectos secundarios como: náuseas, fatiga, reacciones de hipersensibilidad, vómitos, diarrea, irritación de la piel y las membranas mucosas, entre otros.

Las enfermedades más graves vienen en grupos. Conózcalas.

Las enfermedades más graves vienen en grupos. Conózcalas.

Enfermedades no transmisibles matan a más de 36 millones de personas cada año y generan el 82% de las muertes en el mundo. Prevenga.

Es asombroso. Estos males son responsables del 82% del número de muertes anuales en el mundo, denominadas ENT (enfermedades no transmisibles), también llamadas crónicas, que suelen tener una progresión lenta pero permanecer durante mucho tiempo en el organismo. Asimismo, se caracterizan por ser pandémicas en los países más pobres, estas son:

Las enfermedades cardiovasculares (infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas (neumopatía obstructiva crónica o el asma), y la diabetes.

En este orden de ideas, las enfermedades cardiovasculares componen la mayoría de las defunciones (17,5 millones cada año), seguidas del cáncer (8,2 millones), las enfermedades respiratorias (4 millones), y la diabetes (1,5 millones).

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), hace énfasis en la anemia por enfermedad crónica. La anemia es una afección en la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos, que son los que suministran oxígeno a los tejidos corporales. Existen muchos tipos de anemia, pero particularmente esta se encuentra en personas con ciertas afecciones crónicas que involucran inflamación.

Por lo general, se cree que estas enfermedades son características en adultos mayores, pero también están presentes en niños, jóvenes y adultos.

En años como el 2008 y 2010, 1.500 millones de personas mayores de 20 años y 43 millones de niños menores de 5 años sufrieron de sobrepeso, riesgo conducido por factores como la mala alimentación, dietas malsanas e inactividad física.

A nivel global, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad están vinculados con un mayor número de muertes que la insuficiencia ponderal. En general, hay más personas obesas que con peso inferior al normal. Ello ocurre en todas las regiones, excepto en partes de África subsahariana y Asia.

Entre otras causas importantes en el desarrollo de las ENT, hacen presencia el uso excesivo del alcohol y el tabaquismo; a este último se le atribuyen las defunciones de casi seis millones de personas y se estima que al 2020 llegarán a los 7,5 millones, con una representación del 10% de todas las muertes.

Entre los factores metabólico/fisiológicos que aumentan el riesgo en estas enfermedades se encuentran: la hipertensión arterial, sobrepeso, hiperglucemia o niveles elevados de glucosa en la sangre, e hiperlipidemia o niveles altos de lípidos en la sangre.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en su investigación “Nutrición Humana en el Mundo en Desarrollo”, habla de las enfermedades crónicas con complicaciones nutricionales, y señala que un excesivo consumo de energía, ciertas grasas, colesterol, alcohol y sodio (sobre todo la sal) y un consumo bajo de frutas, hortalizas y fibras, junto con estilos de vida sedentarios, contribuyen en forma importante al aumento en la incidencia de enfermedades crónicas de los segmentos más pudientes en la mayoría de comunidades del mundo. Estos cuadros se describen con frecuencia como enfermedades nutricionales de la abundancia, descripción fácil que lleva a equívocos. Otros factores, distintos a los ingresos, influyen en los cambios de la incidencia de estas enfermedades, y en países mucho más prósperos, son los pobres los que más las sufren.

Prevenir es fácil. Lo que el cuerpo necesita es que lo consientan con alimentación saludable, entre la que se incluya el consumo de frutas y verduras, ejercicio tan sencillo como salir a caminar 20 minutos diarios a buen ritmo, evitar el cigarrillo y el alcohol, ambos nocivos para la salud y el bienestar.

Eliminando los riesgos más importantes, podrían prevenirse la mayoría de las enfermedades no transmisibles: cerca de tres cuartas partes de las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes tipo 2, y un 40% de los casos de cáncer.