Bruxismo, una causa del estrés

Bruxismo, una causa del estrés

Apretar los dientes durante el sueño, puede “morderle la conciencia”. Consulte al médico.

Se conoce como bruxismo al hábito de rechinar o apretar los dientes en momentos ajenos a la masticación, con mayor frecuencia durante el sueño nocturno. Generalmente se debe a defectos físicos que pueden ocasionar: cierre irregular de la dentadura, aparición de muelas de juicio o un deficiente aparato de ortodoncia.

Sin embargo, hay casos en la edad adulta, en los que la tensión emocional, enojo reprimido, resentimiento, ansiedad o ciertos tipos de personalidad, inciden en la excesiva tensión muscular, ocasionando dolor en oídos, daños en mandíbula, problemas en la alineación y mal estado de la dentadura.

Según la Asociación Dental Americana, otras señales de bruxismo incluyen los trastornos del sueño y una mordida anormal o dientes faltantes o torcidos. Los síntomas de rechinamiento de los dientes son: Los dolores de cabeza sordos, la mandíbula dolorosa, los dientes que son dolorosos o sueltos y los dientes fracturados.

La irritabilidad dentro de este trastorno es característico en personas de cualquier edad, ya que suele ser común en niños de entre 4 y 6 años o en un pico de hasta 7 y 10 años de edad, en quienes se cree que el bruxismo puede deberse a la presencia mixta de los dientes de leche y permanentes.

En ambos casos, el padecimiento tiende a disminuir con la disipación de tensiones y finalmente con la edad en el momento en que emergen las muelas y dientes permanentes. Pocas personas sufren bruxismo en la edad adulta.

Dificultades del padecimiento son percibirlo cuando se ha desarrollado, desconocer tratamientos disponibles y acudir a un especialista cuando sus dientes ya lucen dañados. Por otra parte, cuando el bruxismo se presenta en niños, los padres suelen asociarlo a síntomas de otros problemas, tomando medidas incorrectas.

Si bien pueden experimentarse algunas variaciones, los síntomas típicos del bruxismo son:

  • Dientes escoriados, malestar al tratar de cerrar la boca, dolor de cabeza, dientes demasiado sensibles y débiles; las piezas pueden estar flojas y, en casos graves, desprenderse. También se presenta la tensión de los músculos de la cara y de la mandíbula, acompañada de dolor, el desgaste en el esmalte, que da apariencia plana a las puntas de los dientes y expone la parte interna de la pieza (dentina); marcas de dientes en la lengua, así como daños en la parte interior de las mejillas.
  • Se suma la dislocación de la mandíbula y el crujido o chasquido en su articulación. Por último, caries, mal aliento y mala digestión, debido a que la masticación se vuelve deficiente.
  • Finalmente, la mejor recomendación es asistir a consulta odontológica periódicamente y actuar ante la menor señal de este problema, pues este rechinido puede ser la alarma de problemas mucho más graves.

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU., a menudo se utilizan protectores bucales o aparatos (férulas) para el tratamiento del bruxismo. Una férula puede ayudar a proteger los dientes de la presión del rechinamiento, sin embargo, algunas personas descubren que los síntomas desaparecen siempre y cuando la utilicen, pero el dolor se vuelve a presentar cuando se suspende, aunque es posible que la férula no funcione tan bien con el paso del tiempo.

Por la boca muere el pez…

Por la boca muere el pez…

La mala higiene oral es la principal causa del mal aliento

La creencia general es que la halitosis es un problema que se origina en el sistema digestivo (estómago, esófago, intestino), cuando su desencadenante principal es la cavidad bucal.

Órganos como la boca (problemas dentales, de las encías, boca seca), nariz (sinusitis, pólipos), amígdalas (amigdalitis o abscesos), además de las infecciones bronquiales y pulmonares, fallos renales o hepáticos, algunos tumores, alteraciones metabólicas y bioquímicas, productos como el tabaco y alimentos como el ajo, la cebolla y el queso, son los factores más comunes.

El mal aliento procede principalmente de la acumulación de bacterias en dientes y lengua, aquellas dentaduras con arreglos parciales, abscesos dentales y la mala higiene oral. La acción de bacterias en este órgano produce gran cantidad de gases, incluyendo compuestos de sulfuro y otras sustancias.

Haciendo referencia al cuidado dental en adultos, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) asegura que una limpieza regular de los dientes practicada por el odontólogo remueve la placa que puede acumularse aún con el uso cuidadoso del cepillo y el hilo dental. Esto es muy importante para llegar hasta las zonas que son difíciles de alcanzar para usted, evitando una halitosis permanente por acumulación y fermentación de bacterias.

Enfermedades sistémicas como la diabetes, enfermedades hepáticas, renales, pulmonares y de los senos nasales, así como desórdenes gastrointestinales, también son causantes de halitosis, pero, ¿qué relación tienen las enfermedades sistémicas con la enfermedad oral?

Investigaciones señalan que cuando hay gingivitis, las citoquinas o mediadores inflamatorios que se encuentran en el tejido gingival, pueden entrar a su flujo de saliva y ser aspiradas hacia los pulmones. Asimismo, las bacterias responsables de la enfermedad periodontal, entran en el sistema circulatorio alrededor de los dientes y van hacia otras partes del cuerpo, inflamando los diferentes tejidos o sistemas en el cuerpo.

Cuando la boca está seca  es posible que la halitosis empeore porque los gases son más volátiles y la limpieza producida por la saliva es mínima. El bajo flujo de saliva puede deberse a problemas en las glándulas salivales, diferentes medicamentos o respirar por la boca.

Por problemas como la sinusitis, la mala circulación del aire o producción de moco en la nariz, es que este órgano es el segundo más frecuente en causar mal aliento. El uso habitual de sprays nasales o una rinoplastia previa, también pueden ser causantes.

Productos como el tabaco, que además de manchar los dientes, reduce la capacidad para saborear los alimentos, irrita los tejidos de las encías, y es uno de los mayores factores de riesgo para contraer cáncer, obvio es también causante de mal aliento.

La Asociación Dental Americana advierte sobre productos como el tabaco, que  causan estragos en su cuerpo, además de dejar su propio olor en su aliento; también pueden secarle la boca. Los fumadores son además propensos a contraer enfermedades de las encías, lo que puede a su vez sumarse a la halitosis.

Alimentos como cebollas, ajo, queso, pastrami, algunas especias, las gaseosas y el jugo de naranja, cuando se digieren, contienen aceites que al ser absorbidos, el organismo los transporta, primero al torrente sanguíneo y luego a los pulmones, haciendo que el olor se emita en el aliento.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001957.htm
http://www.mouthhealthy.org/es-MX/az-topics/h/halitosis

Más calcio, menos caries

Agregar calcio a los zumos ácidos y bebidas refrescantes neutraliza la acidez y reduce su impacto nocivo sobre la placa dental.

Ácidos y azúcares, dos de los ingredientes más perjudiciales para la salud oral, son los que consumimos a diario con la ingesta de zumos de fruta y otros refrescos.

Añadidos aditivos acidificantes o acidulantes, como el ácido cítrico (E330), el ácido ascórbico (E300) o el ácido fosfórico (E338), son composiciones habituales en las bebidas refrescantes, y este último en las de cola.

Investigadores en tecnología alimentaria sugieren adicionar calcio a los zumos ácidos y a las bebidas refrescantes, no como nutriente para el desarrollo óseo o dental, sino porque funciona para neutralizar la acidez y reducir su impacto nocivo sobre la placa dental.

Datos del Manual Merck hablan sobre los diversos factores de riesgo de la caries, empezando por los defectos en la superficie dental, los alimentos azucarados o ácidos, el déficit de flúor en la dentadura, y el flujo salival insuficiente.

Zumos más calcio

  • La enzima alfa amilasa de la saliva y las bacterias naturales presentes en la boca, degradan fácilmente los azúcares de zumos naturales, convirtiéndolos en compuestos sencillos que aumentan la acidez de la cavidad bucal, deterioran el esmalte y favorecen la aparición de caries.
  • Expertos de la Facultad de Odontología de la Universidad de Islandia confirman esta teoría al señalar que “la acidez de las bebidas con aditivos acidulantes añadidos, es un factor añadido al papel del azúcar en el deterioro de la placa dental”.
  • Asimismo, afirman que añadir calcio u otros agentes alcalinos a las bebidas ácidas neutralizaría su efecto perjudicial.

Beber con pitillo

  • El desgaste del esmalte no es sólo por el tipo de alimento o bebida que se consuma, sino de los hábitos a la hora de comer y la higiene bucal. En este sentido, se recomienda tomar las bebidas durante las comidas, para compensar su acidez.
  • Además es aconsejable acostumbrarse a beber con pitillo porque de esta manera el líquido no entra en contacto directo con los dientes. Tampoco resulta conveniente tomar en la noche este tipo de bebidas: la saliva es un factor importante en la protección de los dientes y por la noche se produce en mucha menos cantidad.

La Asociación Dental Americana, enfatiza en algunas maneras cotidianas de prevenir la caries, como evitar la boca seca, lo cual en ocasiones es consecuencia de algunos medicamentos; cepillarse mínimo dos veces al día con pasta dental con fluoruro; usar hilo dental al menos una vez por día; beber agua con fluoruro; comer frutas y verduras y visitar al dentista regularmente.

FUENTES: http://www.merckmanuals.com/es-us/hogar/trastornos-bucales-y-dentales/trastornos-dentales/caries
http://www.mouthhealthy.org/en/~/media/MouthHealthy/Files/Infographics/ADA_MH_6ways_Flyer_SP

Una rinitis mal llevada es una alergia prolongada.

Una rinitis mal llevada es una alergia prolongada.

Todo lo que necesita saber sobre rinitis alérgica, síntomas, causas y tratamientos.

Se conoce por rinitis a la inflamación de las mucosas que recubren la nariz en la parte interna. Estas inflamaciones pueden ser de tipo viral (gripa), inflamatorio (inhalación de gases, sustancias químicas), bacteriano (infecciones de sinusitis), y alérgico (polen, ácaros de polvo, frío). Aunque puede presentarse en cualquier edad, es más frecuente en niños entre dos y siete años.

La rinitis alérgica que afecta las mucosas de la nariz puede presentar signos muy parecidos a un resfriado, pero, a diferencia de este, no se debe a un virus, sino a la presencia de sustancias ajenas a nuestro organismo que, al ser descubiertas por el mismo, activa las células inmunitarias en una reacción que de ser exagerada puede producir una alergia.

Entre los elementos que pueden desencadenar la rinitis alérgica se encuentra el polen, proveniente de árboles, flores o césped; las esporas expulsadas al aire por hongos; el musgo o los helechos y el pelo de las mascotas (gatos, perros o aves).

De acuerdo con la Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología, la rinitis alérgica se divide en:

Rinitis Alérgica Anual: Es producto de la exposición a pelo de mascotas, polvo y ácaros, también es desencadenada por alérgenos comunes de interiores, como la caspa (capas secas de la piel) y saliva animal, el moho y los restos de cucarachas. Se conoce como “rinitis alérgica perenne” dado que los síntomas por lo general ocurren a lo largo de todo el año.

Rinitis Alérgica Estacional: común en países con diversas estaciones climáticas. La enfermedad se manifiesta en épocas especiales del año, como la primavera (mayor producción de polen).

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) señala que los primeros síntomas de esta alergia incluyen el exceso de flujo nasal o rinorrea, congestión nasal, estornudos, tos, irritación de las mucosas de la nariz, garganta y boca, aparición de ojeras, disminución de la agudeza del olfato.

La rinitis se puede tratar eliminando todo contacto con elementos que la desencadenen, hacer uso de la inmunoterapia o a través de medicamentos como: Antihistamínicos, que administrados por vía oral, son eficaces contra picazón, irritación y flujo nasal; descongestionantes que pueden ser líquidos, tabletas o atomizadores; corticosteroides nasales que combaten la irritación y la inflamación nasal; y estabilizadores de la membrana de los mastocitos que inhiben la degranulación de los mastocitos y con ello la liberación de sustancias que llevan a la inflamación.

Por lo inesperado de su aparición, la rinitis alérgica no puede evitarse completamente, pero sí tomar medidas que ayuden a prevenirla como tener habitaciones y colchones libres de polvo y ácaros, no exponerse al frío o vientos fuertes y alejarse del humo del tabaco o el de los vehículos.

FUENTES: https://www.aaaai.org/global/spanish-materials/Conditions—Treatments/Allergies/Rhinitis
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000813.htm

 

Aprenda a conocerse para saber cuidarse

Aprenda a conocerse para saber cuidarse

¿Grasa?, ¿normal?, ¿mixta?, ¿seca?.. ¿Ya sabe cuál es su tipo de piel?

Así como hay quienes afirman que los ojos son el espejo del alma, la piel y todos sus componentes son el reflejo de la salud en cada una de las personas; por eso y como afirman los dermatólogos, debe conocerse para saber qué cuidados necesita.

Los principales factores que pueden afectar su bienestar son el tabaquismo, la mala alimentación y la contaminación atmosférica. A continuación, las condiciones de cada tipo de piel y los cuidados que deben llevarse a cabo con cada uno:

Piel normal

  • Generalmente quienes gozan de este tipo de piel son los niños. Se reconoce por su textura suave y lisa, está libre de impurezas y sus poros son finos; gracias a la buena circulación de la sangre mantiene la uniformidad en el color.
  • Aunque no es muy común en los adultos, cuando la piel se encuentra en esta etapa, puede sufrir cambios que con los años conducen a la resequedad. Es necesario mantenerla hidratada.

Piel seca

  • Podría pensarse que este es el mejor tipo de piel porque su ausencia de brillo no genera barros ni molestia en su estética. Sin embargo, es una piel que puede agrietarse con facilidad, lucir opaca, sentirse áspera o tirante y envejecer con rapidez.
  • Esto se debe a la baja producción de sebo que evita la retención de humedad y, por ende, la protección contra factores externos. El uso de cremas hidratantes en lugar de jabones que incrementen la sequedad, puede mejorar la apariencia de la piel.

Piel grasa

  • Contrario a lo que ocurre con la piel seca, aquí hay una sobreproducción de grasa que ocasiona la obstrucción de los poros. Esta piel se reconoce porque exhibe brillo, espinillas y acné. No obstante, este tipo de piel maneja una ventaja y es que se demora en su proceso de envejecimiento.
  • Los factores que desencadenan la producción de grasa (sebo) son la genética, lo que quiere decir que es un trastorno hereditario, el estrés, desequilibrios hormonales y algunos cosméticos. Por otra parte, la grasa no es sinónimo de hidratación, por lo que este tipo de piel requiere de una muy buena higiene y evitar los productos aceitosos.
  • De acuerdo con el Sistema de Salud Pediátrica Nemours (EE.UU.), para quienes tienen piel grasa se sugiere lavarse la cara dos veces al día, y posteriormente no frotarse demasiado la piel. Después de la limpieza, es bueno aplicar una loción de venta sin receta médica que contenga peróxido de benzoilo.

Piel mixta

  • Como su nombre lo indica, es la combinación de varios tipos de piel; lo más común es que en la zona T (frente, nariz, mentón) haya más producción de sebo, por lo que esta parte puede tornarse grasosa y las mejillas tienen más tendencia a la sequedad.
  • En este como en todos los tipos de piel, debe consultarse con un dermatólogo para saber exactamente cómo hidratarse y los productos que le hacen bien a su piel. Tratamientos de exfoliación, limpieza, hidratación, desmaquilladores, entre otros, deben ser en lo posible recetados porque cada piel es diferente.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, señala que se presentan políticas adoptadas por algunos países para regular el uso de las camas solares, ya sea mediante prohibiciones totales o limitando y gestionando su utilización. Algunas medidas adoptadas son el establecimiento de límites de edad para el empleo de estos aparatos, la prohibición de su uso por grupos de población con pieles sensibles (como las personas que se queman la piel con facilidad o a las que les suelen salir pecas) y la prohibición del acceso a ellas sin supervisión.

FUENTES: https://kidshealth.org/es/teens/skin-tips-esp.html
http://www.who.int/phe/news/sunbeds-skin-cancer/es/
http://www.puntovital.cl/estetica/corporal/piel.htm

Prurito: El terror de tu piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo y proteger al organismo de factores externos es una de sus funciones. Sin embargo, ésta también se enferma.

El cuerpo de los seres vivos cuenta con el sistema tegumentario compuesto por piel, cabello, uñas, glándulas sebáceas y sudoríparas. Como bien saben, la piel es el órgano más grande del cuerpo y entre sus principales funciones está: regular la temperatura corporal y proteger al organismo de factores externos.

En ocasiones, puede verse amenazada por agentes tóxicos que en la mayoría de los casos es posible destruir a través de sus secreciones; por otro lado, la melanina (pigmento químico) sirve como defensa contra los rayos ultravioleta que puedan afectar las células.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), explica que, hay ocasiones en las que la piel es afectada por molestias como el picor o prurito, uno de los síntomas más frecuentes que afecta la piel. En la mayoría de los casos, este malestar no produce dolor pero sí ganas de rascarse.

En principio el picor es un mecanismo de defensa. Rascarse sirve para eliminar parásitos dañinos u otros agentes tóxicos. No obstante, en la piel no sólo se presenta picor agudo. El Dr. Tomás Roldelgo, está de acuerdo con que el picor crónico es un aviso de enfermedad y algunas de éstas son: Neurodermitis o dermatitis atópica, urticaria, alergia por contacto, sarna (escabiosis); infecciones fúngicas (micosis), cornificación de la piel (ictiosis) y alergia solar (fotodermatosis polimorfa).

La Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología, explica que la picazón es a menudo desencadenada por la histamina, un químico del cuerpo asociado con las respuestas inmunológicas. Esta causa la picazón y el enrojecimiento observados en el caso de las picaduras de insectos, eccemas y sequedad o daño de la piel. La histamina es secretada por el cuerpo durante las reacciones alérgicas, como las reacciones al polen, alimentos, látex y medicamentos.

Pacientes con enfermedades en el hígado, trastornos metabólicos como diabetes mellitus, algunos tipos de cáncer, enfermedades de la sangre, estrés, piel seca o embarazo, también pueden producir picor en la piel.

Las causas del picor son diversas  y generalmente dependen de la localización y el tipo de prurito. Puede presentarse en zonas localizadas como los genitales, el cuero cabelludo o ser tan generalizado que se extienda por todo el cuerpo.

En caso que el picor se encuentre en una zona muy limitada, recibe el nombre de prurito epicrítico; si por el contrario no es fácil detectar la localización del mismo, se denomina prurito protopático. Cuando además del picor se producen otros cambios en la piel, como erupciones, se habla de prurigo.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/itching.html
http://www.aaaai.org/global/spanish-materials/Library/Allergy-Library/What-Makes-Us-Itch