Cuando respirar se convierte en un problema

Cuando respirar se convierte en un problema

Este traumatismo poco común, puede ser consecuencia de una lesión o enfermedad. El signo de Hamman es la queja más común de los pacientes.

El mediastino es la parte del tórax que se encuentra ubicada entre el esternón, la columna vertebral y los pulmones; en dicha zona están contenidos el corazón, los vasos sanguíneos grandes, la tráquea, el timo, el esófago y los tejidos conectivos. Se divide en anterior o frontal, medio y posterior.

Cuando hay presencia de aire en el mediastino, a esto se le conoce como neumomediastino espontáneo (NME), una enfermedad poco común que suele ocurrir en personas jóvenes, especialmente atletas de contextura delgada, altas y con tórax longilíneo.

En algunos casos, puede ser una enfermedad completamente asintomática. Sin embargo, es usualmente una afección que causa dolor torácico detrás del esternón, dispersándose muchas veces hacia otras partes del cuerpo como el cuello o los brazos. Cuando se toma una respiración muy profunda o se lleva a cabo una deglución, el dolor podría empeorar.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) subraya que este no es un traumatismo común, no obstante puede ser causado por una lesión o enfermedad y suele ocurrir con mayor frecuencia, cuando el aire se filtra desde el pulmón hacia el mediastino.

Esta afección, normalmente es causada por tos excesiva, contracciones repetitivas que aumentan la presión abdominal (trabajos de parto), vómitos o sibilancias y ocurren generalmente después de la práctica de buceo, ascensos rápidos en altitud, el uso de respiradores, el consumo inhalado de drogas psicoactivas como cocaína o crack, las rupturas de esófago y tráquea o los accesos de tos en pacientes asmáticos o con infecciones respiratorias bajas.

Los síntomas por su parte no son frecuentes pero ocurren con dolor torácico y retroesternal (encima del diafragma), disnea, disfagia (dificultad para deglutir) y debilidad. El signo de Hamman o de crepitación, es la queja más común de los pacientes.

Se trata de un  ruido crujiente y áspero del corazón cuando sus latidos chocan contra tejidos llenos de aire. Puede compararse con el sonido de las crispetas cuando estallan. Generalmente es una condición que se crea en los pacientes que han sido operados a corazón abierto.

No es un estado que normalmente requiera tratamiento, debido a que el cuerpo absorberá el aire de manera gradual, sin embargo, se puede realizar una radiografía de tórax para confirmar el diagnóstico, teniendo en cuenta que durante un examen físico, el médico ha sentido pequeñas burbujas de aire bajo la piel de este órgano, los brazos o el cuello.

Por su parte, el portal de contenidos médicos y noticias intramed.net, sostiene que los pacientes jóvenes con neumomediastino espontáneo pueden ser tratados con un corto período de observación y tratamiento sintomático, generalmente sin la necesidad de admisión o estudios diagnósticos adicionales.

Frutos secos: es más saludable comerlos crudos

Frutos secos: es más saludable comerlos crudos

Alzheimer y Parkinson, dos enfermedades que se encuentran lejos de los consumidores de frutos secos.

Los frutos secos son una buena opción para calmar el hambre. Ricos en antioxidantes (vitaminas C y E), grasas saludables o insaturadas, ácidos grasos, Omega 3, ácido fólico, fibra, es recomendable comerlos crudos y sin condimentos para aprovechar aún más todos sus beneficios.

Son protectores del sistema cardiovascular, lo cual reduce el riesgo de ataques al corazón, aumentan los niveles de colesterol “bueno” y reducen el “malo”, combaten los radicales libres evitando enfermedades degenerativas como Alzheimer y Parkinson.

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, asegura que la salud cardíaca mejora al comer saludablemente y es importante incluir los frutos secos, nueces y semillas.

Además, gracias a propiedades en minerales como calcio, zinc, hierro, potasio y fósforo, los frutos secos aumentan las defensas en el organismo, disminuyen el estrés y el síndrome premenstrual. Entre los frutos secos más conocidos y con más aportes a la salud, se encuentran los siguientes:

  • Almendras: Ricas en vitamina E, estos frutos además de ayudar al organismo en el proceso de absorción de grasas y protegerlo de los radicales libres, reduce la aparición de cálculos renales, el estrés y la ansiedad, combate la osteoporosis, mejora la memoria y el rendimiento intelectual, previene el cáncer, cardiopatías coronarias y mantiene controlada la presión arterial.
  • Pistachos: Tienen nutrientes que no solo ayudan a saciar el hambre; también a reducir los riesgos de degeneración muscular, especialmente en los mayores. Contiene altos niveles de vitamina A, es anticancerígeno, antianémico, ayuda en la formación del feto y la estimulación de la potencia sexual en ambos sexos.
  • Maní: Ideal para mujeres embarazadas y vegetarianos por su contenido de ácido fólico, vitamina E y grasas saludables. Ayuda en el desarrollo del cerebro, la formación de los huesos, a mantener los dientes sanos, previene enfermedades cardiacas, reduce colesterol, mejora la digestión y es anticancerígeno.
  • Avellanas: Gracias a su contenido en ácido fólico ayuda a prevenir enfermedades degenerativas y del corazón. Son  fuente de vitamina E, B1 y B6. Es un fruto que ayuda en el rejuvenecimiento de la piel, fortalece el sistema nervioso y beneficia el tránsito intestinal.
  • Nueces: Son un alimento que contiene Omega 3 y ácidos grasos, que ayudan a mejorar los niveles de colesterol, quemar grasas, proteger el corazón y ayuda al buen mantenimiento de los huesos.

Las nueces de macadamia se recomiendan para prevenir trastornos del corazón y el cerebro, además de reducir los niveles de colesterol, reduce los niveles de estrés, depresión y fatiga.

La nuez de nogal tiene propiedades regenerativas, ayuda al buen mantenimiento de la piel, a reducir el colesterol y mantener la buena memoria y el alto nivel intelectual.

Los refrigerios inteligentes pueden ayudarle a llegar sin hambre a la próxima comida. Si almuerza tarde, pero desayuna a las 6:00 a.m., coloque en su mochila un poco de fruta o una mezcla de frutos secos. Según información del Sistema de Salud Pediátrica Nemours (EE.UU.), para mantener los niveles de energía en funcionamiento y el peso saludable ideal lo mejor es evitar el azúcar como los dulces o los refrescos. Alimentos que contengan fibra, como los panes y cereales integrales, las frutas y las verduras  son los ideales para combinar con refrigerios ricos en proteínas como la mantequilla de maní, el yogurt o el queso con bajo contenido de grasas.

Ahora que ya conoce sobre propiedades y beneficios de los frutos secos, no los deje por fuera de su dieta.

Tromboembolismo: un mal que comienza en sus piernas

Tromboembolismo: un mal que comienza en sus piernas

El tromboembolismo es un trastorno que se genera cuando un trombo (coágulo sanguíneo) se desprende de su lugar de origen y viaja a través del torrente sanguíneo, hasta generar la obstrucción de una arteria.

Los tipos más comunes de este trastorno, se explican a continuación:

Tromboembolismo pulmonar (TEP): sucede cuando un trombo, que procede de otra parte del cuerpo, se instala en el sistema venoso de los pulmones bloqueando el flujo sanguíneo y su oxigenación; generalmente estos casos se deben a una trombosis venosa profunda (TVP) o coágulo formado en una vena, causada en las piernas.

Puede generar síntomas como falta de aire sin explicación aparente, aumento de la frecuencia respiratoria, dolor de pecho que empeora al respirar profundo, desmayos y mareos.

Según el portal argentino Proyecto Salud, especializado en noticias de actualidad médica, entre los factores que predisponen a una afección tromboembólica se encuentran: reposo prolongado en cama con inmovilidad, insuficiencia cardíaca congestiva crónica, postoperatorio, embarazo, fracturas de cadera, anticonceptivos, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, obesidad, afecciones malignas, trastornos de la sangre, lesiones vasculares por traumatismos menores y la inmovilización con estasis como la que puede ocurrir en enfermedades crónicas.

Tromboembolismo venoso (TEV): la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que “el riesgo de tromboembolia venosa aumenta aproximadamente al doble tras un viaje de cuatro o más horas de duración”. Las dos manifestaciones más frecuentes de la TEV son la trombosis venosa profunda (causa dolor e hinchazón de la parte afectada) y la embolia pulmonar (EP) o bloqueo de una arteria pulmonar.

Los estudios recopilados en el Manual Merck, uno de los recursos de información médica más utilizados del mundo, reiteran que algunos factores de riesgos son comunes con los del tromboembolismo pulmonar, y otros son  accidentes vasculares cerebrales y traumatismos severos. Cuando se produce un coágulo de sangre en alguna vena, los signos de alarma son dolor o sensibilidad (por lo general en la pantorrilla), hinchazón en el tobillo o el pie, enrojecimiento o calor en la pierna.

Prevenir la trombosis es tan fácil como seguir las indicaciones del médico, respecto al uso de medicamentos. En caso de operación, durante viajes largo o muchas horas de reposo, se debe tratar de ejercitar los músculos para reducir la formación de coágulos.

FUENTE: http://www.proyecto-salud.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=10892
http://www.merckmanuals.com/es-us/professional/trastornos-cardiovasculares/enfermedades-de-las-venas-perif%C3%A9ricas/trombosis-venosa-profunda-tvp#v941044_es

Cuidarse es un placer para el corazón

Los hábitos saludables ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares. Para un corazón sano, un cuerpo saludable.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Colombia los malos hábitos han sido la causa de las enfermedades cardiovasculares. ¿Qué hacer para prevenirlas?, prácticas saludables como evitar el consumo de cigarrillo y alcohol, realizar actividad física, una dieta rica en frutas y verduras, controlar el peso y reducir el consumo de sal, le ayudarán a mantener el corazón sano.

Los factores de riesgo son los primeros indicativos de una alta probabilidad de sufrir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares (ACV), insuficiencia cardíaca y otras complicaciones. Sin embargo, no son los únicos desencadenantes de estas enfermedades; causas sociales como estrés, pobreza y factores hereditarios, pueden conducir a la enfermedad.

La OMS define las enfermedades cardiovasculares como desórdenes del corazón y los vasos sanguíneos. Estas son:

  • Cardiopatía coronaria: Enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardíaco.
  • Enfermedades cerebrovasculares: Enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.
  • Arteriopatías periféricas: Enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.
  • Cardiopatía reumática: Lesión del músculo y las válvulas cardíacas, a causa de fiebre reumática, una enfermedad causada por estreptococos (bacterias).
  • Cardiopatías congénitas: Malformaciones del corazón desde el nacimiento.

Trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: Coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

De acuerdo con el portal www.familydoctor.org, que brinda información sobre salud y recursos acerca de enfermedades y afecciones, proporcionados por la Academia Americana de Médicos de Familia, la presión arterial alta sobreexige al corazón y a los vasos sanguíneos, y aconseja que consulte a su médico acerca de las maneras de controlarla. También puede seguir recomendaciones como hacer ejercicio, mantener una dieta con bajo contenido de sal y bajar de peso, si tiene exceso. El médico también puede recetar medicamentos para bajar la presión arterial y es importante seguir sus indicaciones con rigor.

Los síntomas más comunes en este grupo de enfermedades son los accidentes vasculares cerebrales (AVC) o los ataques al corazón que suelen manifestarse con dolor o molestias en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda, sumado a dificultad para respirar, náuseas y vómitos.

El accidente vascular cerebral es la obstrucción que impide que la sangre llegue al corazón o cerebro. Sin embargo puede deberse también a hemorragias cerebrales o coágulos de sangre.

Por su parte, la cardiopatía reumática (que genera dificultad para respirar, desmayos, dolor torácico), se deriva de la inflamación y deformación causada por la fiebre reumática (cuyos síntomas son fiebre, dolor, cólicos abdominales, vómito), es ocasionada a su vez, por una respuesta anormal del organismo y se manifiesta a través de amigdalitis o dolor de garganta.

FUENTE: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs317/es/
https://es.familydoctor.org/condicion/enfermedad-de-las-arterias-coronarias/

De los trastornos del corazón y otras cardiopatías

De los trastornos del corazón y otras cardiopatías

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para quienes padecen algún tipo de enfermedades cardiovasculares (ECV) o algún factor de riesgo como (hipertensión arterial, diabetes, hiperlipidemia o alguna ECV ya confirmada), son fundamentales la detección precoz y el tratamiento temprano, por medio de servicios de orientación o la administración de medicamentos recetados por el médico.

Las enfermedades cardiovasculares son todos aquellos trastornos del corazón y los vasos sanguíneos clasificados en: Cardiopatía coronaria (infarto de miocardio), hipertensión arterial (presión alta), enfermedad cerebrovascular (apoplejía), enfermedad vascular periférica, insuficiencia cardíaca, cardiopatía reumática, cardiopatía congénita, miocardiopatías.

Este apartado se centra en la cardiopatía coronaria, también llamada arteriopatía coronaria (CAD), enfermedad de las arterias coronarias o coronariopatía, enfermedad coronaria (CHD), cardiopatía o enfermedad cardíaca arterioesclerótica; es la causa más frecuente de muerte súbita y muerte generalmente en hombres y mujeres mayores de cuarenta años.

Debido a la acumulación (placa aterosclerótica) de desechos grasos, compuestos de colesterol, calcio y otras sustancias dentro de las paredes de las arterias que irrigan los músculos del corazón, se produce un estrechamiento de los vasos, generando así una cardiopatía coronaria.

Los factores de riesgo son aquellos que pueden incrementar la posibilidad de padecerla y estos incluyen: niveles altos de grasa o colesterol en la sangre, tabaquismo, presión arterial alta, niveles elevados de azúcar (diabetes), hipertensión arterial, enfermedad renal crónica, inactividad física, obesidad.

Médicos de la Fundación Cardiovascular de Colombia reiteran que, sin embargo, algunos factores de riesgo no se pueden cambiar, tales como: edad (conforme aumenta la edad, aumenta el riesgo), género (los hombres tiene un más alto nivel de padecerla, para las mujeres el riesgo aumenta con la menopausia), genes (suele ser una enfermedad hereditaria).

La cardiopatía puede ser asintomática o manifestarse a través de síntomas notorios como un ataque al corazón repentino o una angina de pecho que se siente como una compresión en el corazón que puede desaparecer cuando el cuerpo se encuentre en reposo. Otros síntomas son dificultad para respirar, fatiga según la actividad que se esté llevando a cabo, debilidad.

La Fundación de la Artritis (EE.UU.) hace énfasis en la importancia de que quienes presentan tanto artritis como enfermedades cardiovasculares, mantengan un estilo de vida saludable. En particular, se recomienda la actividad física en caso de presentar ambas. La mayoría de las enfermedades del corazón pueden prevenirse actuando sobre factores de riesgo,  llevando una alimentación sana reduciendo el consumo de sal y aumentando el de frutas y hortalizas, evitar el total consumo de tabaco, seguir una dieta rica en ácidos grasos omega 3 y vitamina C.

Cardiopatía congénita: Primera causa de muerte en trastornos de nacimiento

Cardiopatía congénita: Primera causa de muerte en trastornos de nacimiento

Más que cualquier otro defecto o trastorno, la cardiopatía es la causa de fallecimiento que más afecta a los recién nacidos. Entérese de qué se trata.

Denominada enfermedad cardíaca congénita o cardiopatía congénita, es un problema de alteraciones estructurales y funcionamiento del corazón o de los vasos sanguíneos presente al nacer. Debido a su desarrollo especialmente en la tercera y décima semana de gestación, causa más muertes en el primer año de vida que cualquier otro defecto o trastorno de nacimiento.

Expertos del Instituto del Corazón de Texas (EE.UU.) afirman que se desconoce la causa en la mayoría de los casos, sin embargo, algunos factores de riesgo se asocian con anomalías cromosómicas, factores ambientales entre los que se encuentran agentes maternos, físicos e infecciosos, y medicamentos o drogas.

La cardiopatía congénita se encuentra dividida en dos tipos: cianóticas y no cianóticas. Entre las primeras, relacionadas con la coloración azulada del paciente debido a la falta de oxígeno, se destacan defectos cardíacos como: Anomalía de Ebstein, Corazón izquierdo hipoplásico, Atresia pulmonar, Tetralogía de Fallot, Drenaje venoso pulmonar anómalo total, Transposición de los grandes vasos, Atresia tricúspide y Tronco arterial.

Entre las no cianóticas se destacan: la Estenosis aórtica, Comunicación interauricular (CIA), Canal auriculoventricular (defecto de relieve endocárdico), Coartación de la aorta, Conducto arterial persistente (CAP), Estenosis pulmonar y Comunicación interventricular (CIV). Los síntomas de esta enfermedad siempre dependerán del tipo de afección y suele pasar que las anomalías no cianóticas, no causen ningún problema.

Generalmente, cuando los niños nacen con cardiopatías no suelen sufrir otros defectos de nacimiento, no obstante, estas anomalías cardíacas pueden pertenecer a síndromes genéticos o cromosómicos como: Síndrome de DiGeorge, Síndrome de Down, Síndrome de Marfan, Síndrome de Noonan, Trisomía 13 y Síndrome de Turner.

La ecografía durante el embarazo es la práctica que permite detectar si el niño viene o no con una cardiopatía congénita. Los exámenes posteriores dependerán de los síntomas y la afección. Es importante saber que no en todas las anomalías será necesario practicar cirugías del corazón, algunas pueden tratarse sólo con medicamento y sanarse con el tiempo.

Sin embargo, no está de más seguir algunas recomendaciones para prevenir esta enfermedad en sus hijos. Según el portal de salud infantil kidshealth.org, evitar el consumo de alcohol o drogas psicoactivas, así como evitar también la exposición a sustancias químicas de uso industrial y no automedicarse con nuevas medicinas, especialmente si se encuentra en estado de embarazo, son factores claves para reducir el riesgo de malformaciones cardíacas congénitas. Estar pendiente de recibir un buen cuidado prenatal, realizarse exámenes de sangre al comienzo del embarazo para conocer su inmunidad contra la rubéola, controlar los niveles de azúcar en la sangre en caso de diabetes en el embarazo, entre otras, le serán de gran ayuda.

Tenga en cuenta además que si en su familia hay antecedentes familiares de cardiopatía congénita, varios miembros de su familia, podrían resultar afectados.