Desde tener los resultados de sus exámenes de laboratorio, hasta llevar escritas las preguntas que quiere hacerle al médico, son prácicas que ayudan a lograr un diagnóstico y tratamiento acertados.

  1. Organice sus ideas con anticipación: de acuerdo con la doctora Mary Talen, directora de educación de atención primaria de salud mental en el Programa de residentes de medicina familiar de Northwestern University, escribir una lista de sus preocupaciones antes de la consulta mejora la comunicación entre médico y paciente.
  2. Priorizar: identifique su(s) problema(s) y descríbaselo(s) al médico, comenzando por el que usted considere más importante. Si su lista de chequeo incluye más de tres problemas, dígaselo a su doctor y así mismo adviértale que su consulta podrá ser más larga de lo normal.
  3. Revise sus medicaciones: de ser posible, acuda a su cita con todo su arsenal farmacéutico; incluya los remedios de suscripción y también aquellos de venta libre y hasta los caseros, así “parezcan” poco importantes. Otra opción es tomar foto(s) a sus medicamentos.
  4. Aliste sus exámenes: bien sea de laboratorio, imágenes u otras pruebas diagnósticas. Estos resultados son importantes para comparar la evolución de la salud, sobre todo cuando se acude a cita por primera vez.
  5. Tome notas: sobre todo cuando se trata una enfermedad que exija manejo especial. Lo mejor es tener las ideas y las instrucciones claras.
  6. Exija claridad: en caso que usted no comprenda las recomendaciones que hace el médico, pídale explicaciones entendibles, pues la salud es el bien más preciado de su vida.
  7. Reclame atención total: aunque los profesionales de la salud (y el resto de la humanidad) están obligados a registrar información usando el computador y otras herramientas tecnológicas, lo más importante es el paciente y su atención personalizada.