El síntoma más importante de la peritonitis es el dolor abdominal. No se descuide ante la presencia de cualquier manifestación que emita su cuerpo, pues como en el caso de la peritonitis, conlleva un manejo de alto riesgo.

El tejido que recubre la pared interna del abdomen y la mayoría de los órganos abdominales se denomina peritoneo. Cuando se genera acumulación de sangre, fluidos corporales o pus en el vientre, se habla de una peritonitis.

En general, el síntoma más importante de la peritonitis, es el dolor abdominal que varía según la infección y localización del mismo. Esta inflamación puede deberse a problemas como: trauma o heridas en el abdomen, ruptura del apéndice, divertículos rotos e infección después de cualquier cirugía en el abdomen.

En las primeras fases el vientre puede estar muy dolorido y sensible, lucir distendido lo que se conoce como distensión abdominal. Otros síntomas abarcan: fiebre y escalofríos, evacuar pocas heces o gases o nada en absoluto, fatiga excesiva, eliminar menos orina, náuseas y vómitos, palpitaciones aceleradas y dificultad respiratoria.

En la exploración abdominal hay dolor en la palpación directa. Cuando se examina el recto, se descubre dolor a la presión pélvica y define un absceso en la pelvis. Fiebre, taquicardia, escalofríos, respiración rápida suelen ser signos de sepsis (infección grave). El hipo y dolor de hombro indican participación del diafragma, los vómitos indican íleo (interrupción gastrointestinal) y pueden generar deshidratación.

La anorexia casi siempre está presente y las náuseas pueden acompañarse más tarde de vómito. La fiebre puede oscilar entre 38 y 41°C y es de carácter más evidente en pacientes jóvenes y saludables. El gasto urinario está disminuido y la taquipnea revela la demanda de oxígeno y la necesidad de corregir la acidosis que en casos fulminantes, con la deshidratación se desarrolla a raíz de la deshidratación (presencia excesiva de ácidos en los tejidos). En este punto, los ojos se hunden, la boca se seca y el colapso circulatorio puede ser mortal.

De acuerdo con la Asociación Americana de Estudio de Enfermedades del Hígado, los signos físicos que también podrías mostrar indicios de la enfermedad son: apariencia debido a que el paciente se encuentra demacrado, inmóvil  y con las piernas flexionadas por el dolor, la temperatura puede ser muy variable, al principio normal con tendencia a elevarse; su caída es grave. La respiración se puede mostrar rápida y superficial (taquipnea) de tipo torácico por inmovilidad de los músculos abdominales, ictericia (color amarillento de la piel.