Si su visión para lejos es borrosa y entre los diagnósticos, sus ojos enfocan las imágenes delante de la retina en lugar de hacerlo sobre la misma, o su globo ocular es demasiado largo interfiriendo entre la luz y la retina, o su córnea y/o cristalino son anormales. Usted tiene miopía.

Problemas oculares como astigmatismo, miopía e hipermetropía son denominados ‘errores de refracción’. La National Eye Institute (NEI por sus siglas en inglés), explica que “la refracción ocurre cuando la luz cambia su dirección al pasar a través de un objeto hacia otro; y la visión ocurre cuando los rayos de luz se desvían (son refractados) al pasar a través de la córnea y el cristalino”.

En otras palabras, la córnea y el cristalino del ojo ayudan a enfocar. Se produce un error de refracción cuando la forma del ojo no le permite enfocar bien y esto podría deberse a cambios en la forma de la córnea, la longitud del globo ocular (más largo o más corto) y/o el envejecimiento del cristalino.

En el caso de la miopía, señala la Fundación Oftalmológica Nacional (FON), que es un trastorno en el cual hay total claridad de la visión con los objetos que están cerca, pero de lejos la visión es borrosa. Lo que significa que la luz se enfoca delante de la retina y no sobre ella como debería ser.

Los síntomas son: dolor de cabeza, fatiga visual, entrecerrar los ojos para ver, dificultad para ver objetos lejanos. La enfermedad suele evidenciarse en niños y adolescentes. Es una condición hereditaria.

La alta miopía por su parte, es una forma severa de miopía. “En la alta miopía, el globo ocular se estira y se vuelve muy largo. Esto puede dar lugar a agujeros o desgarros en la retina y también puede causar el desprendimiento de la misma. Vasos sanguíneos anormales pueden crecer debajo de la retina y causar cambios en la visión” (afirma la NEI).

Según datos del Instituto de Microcirugía Ocular, la alta miopía afecta a cerca de un 2% de la población y conlleva una mayor predisposición a padecer ciertas enfermedades oculares, tales como: desprendimiento de retina, degeneración de la retina central por placas de atrofia, crecimiento de vasos por debajo de la retina en el área macular, agujero macular miópico, o separación de las capas de la retina macular (squisis).

“Estas patologías pueden ocasionar una discapacidad visual importante e incidir directamente en la calidad de vida del paciente, especialmente cuando se declaran en edad laboral”. Concluyen.