En vez de fuerza, haga ejercicio y controle las hemorroides en su organismo.

Habrá quienes han escuchado decir cosas como que es malo sentarse en una silla caliente o que, por permanecer mucho tiempo sentado en el inodoro, se le puede salir el ano. Creencias o no, parte de estos consejos tienen algo de cierto.

El portal español www.onmeda.es, especializado en información de salud y medicina, describe las hemorroides como engrosamientos en forma de nudos de los cuerpos cavernosos del recto, ubicados en la parte superior del esfínter del ano; arterias y venas irrigan estos cuerpos cavernosos. Realmente denominada enfermedad hemorroidal, se produce cuando hay dilatación varicosa de las venas hemorroidales.

Si hay mucha presión en la zona anal al momento de defecar, se origina inflamación de los tejidos cavernosos anales. Esta enfermedad se da a causa de factores como estar mucho tiempo sentado, sobrepeso, embarazo y debilidades congénitas de los tejidos que lleva al debilitamiento del esfínter (músculo que junto a las hemorroides, cierran la salida del intestino).

Esta enfermedad se divide, según el grado de inflamación, en cuatro grados que se detallan a continuación, con sus respectivos síntomas:

  • Grado I: Aparecen las hemorroides con un leve aumento respecto del tamaño normal sin ser visibles desde afuera. Son asintomáticas y desaparecen sin necesidad de tratamiento.
  • Grado II: Cuando aumenta la presión en el ano, durante la defecación, las hemorroides salen del orificio y vuelven a entrar. Puede haber sangrados indoloros al defecar, picazón o ardor, piel inflamada, enrojecida, exudación de la zona anal o sensación de vaciado incompleto.
  • Grado III: Las hemorroides pueden salir del ano y quedar fuera del esfínter anal, para llevarlas nuevamente al interior del organismo, deben ser empujadas con el dedo. Algunos síntomas son picazón o comezón en el ano, incontinencia de heces, sangrados, dolor, sensación de un cuerpo extraño.
  • Grado IV: Las hemorroides se salen del ano por completo y no se puede volver a introducirlas manualmente. Además de los nudos hemorroidales, la mucosa también queda dos centrímetros a la vista. Los síntomas son similares a los del grado III.

Cuando se diagnostica la enfermedad y si entre los síntomas se presenta sangre en la deposición, el médico puede hacer un tacto rectal para descartar la presencia de tumores malignos en la zona de colon y recto, lo que provocaría un cáncer colorrectal.

El Centro Nacional de Distribución de Información de las Enfermedades Digestivas, hace énfasis en el tema de las hemorragias digestivas, recordando las diferentes afecciones que las pueden causar, siendo las hemorroides o fisuras una de las principales.

Como siempre, la mejor recomendación médica es prevenir. Por ello el consumo de agua para evitar el estreñimiento, el NO consumo de alimentos que produzcan gases, realizar actividad física, llevar una dieta rica en fibra, frutas y verduras y mantener una correcta higiene anal.

FUENTE: https://medlineplus.gov/spanish/hemorrhoids.html
http://www.onmeda.es/enfermedades/hemorroides.html
https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-digestivas/hemorragia-tracto-digestivo