La piel, como la capa de tejido que recubre el cuerpo humano está expuesta a todo tipo de infecciones. Conozca algunas, causadas por las bacterias estreptocócicas y estafilocócicas.

La Organización Mundial de la Salud indica que cuando se tiene una infección cutánea, es necesario identificar la causa bacteriana. Infecciones primarias como el impétigo o la erisipela, por ejemplo, responden a los antibióticos sistémicos, sin embargo, las infecciones secundarias tienen una curación más lenta.

El impétigo es una infección superficial contagiosa que se da principalmente en los niños. Provocada por bacterias como estafilococos y/o estreptococos, se caracteriza por la formación de ampollas que al transformarse en pústulas, forman costra, se rompen y curan sin dejar cicatriz.

Las lesiones localizadas o diseminadas, por lo general están acompañadas de prurito, generando que la zona infectada se amplíe a consecuencia del rascado. Estas infecciones se presentan sobre todo en zonas descubiertas del cuerpo como brazos, piernas y cara y es muy posible que sea secundaria a pediculosis, sarna, micosis, picaduras de insectos y algunos tipos de dermatitis.

Es una infección que a través del líquido que supura de las ampollas, es fácil de contraer si se entra en contacto con una zona abierta de la piel del afectado. Los síntomas incluyen:

  • Ampollas llenas de pus que se revientan con facilidad.
  • Piel con apariencia en carne viva en los bebés al reventárseles una ampolla.
  • Comezón.
  • Erupción diseminada a otras zonas mediante rascado.
  • Lesiones cutáneas en cara, labios, brazos o piernas.
  • Ganglios linfáticos inflamados cerca de la infección.

Por su parte, la ectima es una forma de impétigo, caracterizada por úlceras pequeñas llenas de pus con costras gruesas, pardonegruzcas e inflamación alrededor. La infección puede empezar en la piel lesionada por raspaduras o la picadura de un insecto.

Las lesiones suelen ser más profundas y afectar la dermis dejando cicatriz. También puede llevar a que se propague la infección a otras partes del cuerpo o un daño permanente de la piel con cicatrización.

La celulitis y la erisipela, también infecciones estreptocócicas son consecuencia de pequeñas heridas; causan síntomas como inflamación aguda y edema. Las lesiones provocadas por la erisipela tienen bordes delimitados e inflamados y son más superficiales que las causadas por la celulitis.