Conocer el estado de su visión es tan importante como su salud en general. No espere los síntomas para visitar al oftalmólogo.

Se han dado casos en que una persona padece una enfermedad de la que no tiene conocimiento por el simple hecho de no sufrir síntomas. Una razón para no visitar al especialista porque se cree que todo está bien. Sin embargo, aquello debería ser un aliciente para mantener el bienestar.

La hipermetropía es un trastorno, un tipo de error de refracción muy común. Es más, según la FON (Fundación Oftalmológica Nacional), “la mayoría de los niños son hipermétropes aunque no experimenten visión borrosa, ya que pueden doblar los rayos de luz y colocarlos sobre la retina”.

Sin embargo, en la edad escolar, esta condición puede llevarlos a un bajo rendimiento académico. Por esta razón, se hace importante estar pendientes a cualquier síntoma de problema visual que los niños presenten y llevarlos a controles regulares de visión.

En la hipermetropía, hay una dificultad en la visión de cerca. No obstante, quienes tienen una hipermetropía considerable, pueden tener una visión borrosa a cualquier distancia, ya sea cerca o lejos.

Así como puede ser asintomática en algunos casos, también puede causar: dificultad en la visión, dolor de cabeza, cansancio visual, sueño, enrojecimiento y dolor ocular, escozor en ojos especialmente en niños, estrabismos o desviación de los ojos hacia adentro. También puede manifestarse la hipermetropía con vértigos, náuseas y visión doble.

Según el centro de cirugía ocular Bogotá Láser, la hipermetropía “puede ser causada por una córnea muy plana o por un ojo muy pequeño. Es un defecto refractivo en el cual los rayos de luz que entran al ojo se enfocan por detrás de la retina”.

Es por esto que el cristalino (lente que enfoca los objetos), ante tal situación debe esforzarse más – implicando un cierto grado de tensión de los músculos intraoculares, por lograr que las imágenes se formen en la retina.

Otras causas posibles son la edad, la genética, el diámetro ocular pequeño o la reducción de la potencia de la córnea. Los hipermétropes pueden corregir su visión por medio de lentes de contacto, gafas o cirugía.

Infórmese bien y no permita que las enfermedades le ganen la batalla a sus ojos. No se confíe de la ausencia de síntomas.