El consumo de sustancias como tabaco, alcohol y alucinógenos, tiene gran incidencia en el desarrollo de las dolorosas inflamaciones del tracto digestivo.

Aunque muchos la experimentan como un ardor en “la boca del estómago”, la gastritis está definida como una inflamación de la mucosa gástrica. Puede durar un tiempo corto, conocido como gastritis aguda, o prolongarse y convertirse en una gastritis crónica.

Estos dos tipos de manifestaciones difieren en su duración e intensidad. Las causas que ocasionan la aparición de la gastritis crónica son absolutamente las mismas de la gastritis aguda, la diferencia es su duración.

Esta enfermedad, que afecta a gran número de personas en Colombia, se debe a diferentes factores; los principales: alcohol, tabaco, fármacos e infecciones por bacterias como el Helicobacter pylori, una de las más relacionadas con la gastritis.

Sin embargo, también cabe mencionar  el reflujo biliar crónico o la degeneración normal del revestimiento del estómago por el envejecimiento (edad), los trastornos autoinmunitarios (anemia perniciosa), consumo de cocaína, ingerir o beber sustancias corrosivas o cáusticas, infección viral como citamegalovirus o virus del herpes simple y el estrés excesivo.

Con relación al tabaco y la función gastrointestinal, en ‘elhospitalblog.com’, del Hospital Universitario San Vicente Fundación (Colombia), se señala que el efecto del tabaco en las vías gastrointestinales incluye: disminución del tono del esfínter esofágico inferior y del píloro, que puede producir un mayor reflujo y alteración de la naturaleza del contenido gástrico; merma la capacidad de la cimetidina y otros fármacos para disminuir la secreción ácida nocturna, que según se piensa, interviene decisivamente en la ulcerogénesis; y lentifica la cicatrización espontánea y agrava el peligro y rapidez de recurrencia de la úlcera, así como la posibilidad de perforación de ésta lo que obliga a practicar una cirugía.

Entre sus síntomas comunes, se destacan inapetencia, náuseas, vómitos, dolor en el vientre o abdomen. En caso que se presenten heces negras o vómitos con sangre, puede deberse a sangrado del revestimiento del estómago y esto es causado por la misma inflamación.

Prevenir el desarrollo de inflamaciones en el tracto digestivo es tan sencillo como llevar a cabo una dieta, ojalá avalada por un nutricionista y evitar el consumo de sustancias psicoactivas.

La Academia Americana de Médicos de Familia en su portal familyddoctor.org, recomienda prevenir la acidez estomacal con una serie de consejos como comer al menos dos o tres horas antes de dormir, dejar de fumar, reducir el sobrepeso, no comer en exceso, hacer una dieta en alimentos altos en proteína y bajos en grasa.