Su incidencia es común en personas mayores de 50 años. Una dieta rica en fibra puede ayudar en la prevención de esta infección.

Antes de adentrarse en el tema, es necesario  diferenciar las palabras: diverticulosis y diverticulitis. Según el Colegio Americano de Gastroenterología, diverticulosis es la presencia de pequeñas bolsas o sacos (divertículos) que crecen hacia afuera y se desarrollan en el revestimiento del tracto intestinal. Por su parte, la diverticulitis hace referencia a la inflamación y/o infección de los divertículos.

El trastorno suele presentarse entre personas de más de 50 años de edad y afectar de igual forma a hombres y mujeres. El intestino grueso es uno de los órganos donde comúnmente se desarrolla esta infección, generalmente asintomática.

Aunque se desconocen las causas, se cree que los factores de riesgo pueden ser: la alteración de las fibras musculares del colon y la alteración de su peristaltismo (contracciones del tubo digestivo gracias al cual llega el alimento del estómago al ano), la alimentación con bajo contenido de fibra y la genética.

La Sociedad Estadounidense de Cirujanos de Colon y Recto refiere que la diverticulitis puede causar uno o más de los síntomas siguientes: dolor en el abdomen, escalofríos, fiebre, diarrea y/o estreñimiento e inapetencia, y cambios en la defecación. Los síntomas más intensos se relacionan con complicaciones graves como perforación (ruptura), formación de abscesos o fístulas (una conexión anormal entre el colon y otro órgano o la piel).

Entre las posibles causas puede haber debilidad en zonas de crecimiento de los divertículos por mal funcionamiento en la propulsión de heces, la obesidad, el sedentarismo y pacientes con enfermedad de colon irritable.

Evitar la diverticulosis aún no es probable, sin embargo se puede tener en cuenta las siguientes recomendaciones: Evitar el estreñimiento, principal causa para la excesiva presión dentro del colon; llevar a cabo una dieta a base de buena cantidad de fibra como la que se encuentra en frutas (melocotón, pera, manzana y mandarina), legumbres (lentejas, garbanzos), alimentos integrales (galletas, pan, cereales, arroz), hortalizas (brócoli, zanahoria, espinacas, tomates, espárragos); y evitar el consumo de alcohol, cafeína y el tabaquismo, que aunque no están vinculados con la diverticulosis, tampoco son buenos para el organismo.

FUENTE: https://medlineplus.gov/spanish/diverticulosisanddiverticulitis.html
https://www.fascrs.org/patients/disease-condition/enfermedad-diverticular
https://patients.gi.org/recursos-en-espanol/diverticulosis-del-colon/