Sea precavida, el uso inadecuado de maquillaje en los ojos podría generarle enfermedades graves.

Aunque no es un órgano vital en la existencia del ser humano, el ojo es uno de los cinco sentidos más importantes. Como cualquier parte del cuerpo, la visión es suceptible de enfermar y una de las causas más comunes es el maquillaje.

Los cosméticos, son productos utilizados para embellecer el cutis. Sin embargo, algunos como base, sombras, difuminadores, pestañinas y lápiz, son aplicados en los ojos.

Según Glaucoma Colombia, el maquillaje es una de las mayores preocupaciones tanto para oftalmólogos como para dermatólogos, debido a que se están presentando alergias y daños permanentes en la salud de quienes lo utilizan.

Por esa razón, comparten algunas recomendaciones para tener en cuenta:

  • Los productos deben poder retirarse fácilmente de la piel y no provocar ninguna alergia o manchas e irritaciones que causen daño.
  • Usar las gotas para los ojos que contengan corticoides, sin formulación ni control por parte del médico, puede causar enfermedades severas, especialmente en pacientes con glaucoma.
  • La calidad de los cosméticos es importante sobre todo si se es alérgico a los mismos. Buscar marcas a base de productos naturales, puede evitarle efectos secundarios en su salud.
  • La aparición de manchas e irritaciones alrededor de los ojos, debe ser una alerta para suspender el uso de los productos y visitar al médico.
  • Los cosméticos son personales. Nadie más que usted debe hacer uso de ellos, de lo contrario, podría haber contagio de enfermedades severas para la salud visual.

La piel de la zona del cutis, especialmente alrededor de los ojos, es una de las más sensibles de todo el cuerpo, y el maquillaje, una herramienta que le permite lucir mejor a quien lo usa; por eso también debe cuidarse. ¿Cómo?

Tan sencillo como mantenerlo aislado de la contaminación, guardado en una cosmetiquera o compartimiento aparte de todo, y en cuanto a los cepillos, esponjas, aplicadores de sombras compactas, limpiarlos como mínimo 5 veces al año: primero mojándolos y luego masajearlos con shampoo, enjuagarlos y dejar secar sobre una toalla.

En caso de no tener estos cuidados, lo más recomendable es cambiar estos implementos cada tres meses, igual como se hace con el cepillo de dientes.