Se cree que es una enfermedad hereditaria o propia de quienes tienen problemas con su sistema inmunitario, sin embargo, hay quienes afirman que nacer con esta predisposición genética no es suficiente para desarrollar la enfermedad.

Conocida como una enfermedad en la que el colon (intestino grueso) resulta afectado por una inflamación y ulceración en su pared interior, afecta únicamente el lado izquierdo de dicho órgano. Se denomina colitis limitada o distal; cuando afecta solamente la parte inferior (recto), se le conoce como proctitis ulcerosa, en caso de involucrar el colon completo, se llama pancolitis.

Así como la enfermedad puede comenzar en la zona del recto también puede comprometer todo el intestino grueso con el tiempo, e incluso puede empezar en el recto y otras partes del intestino grueso al mismo tiempo. Esta es una molestia que puede afectar a cualquier grupo de edad, no obstante los más propensos son aquellos que se encuentran entre 15 y 30 o 50 y 70 años.

Hasta ahora no se ha podido conocer la causa de esta enfermedad que no sólo afecta el intestino grueso sino la autoestima de quien la padece. Se cree que es una enfermedad hereditaria o propia de quienes tienen problemas con su sistema inmunitario, sin embargo, hay quienes afirman que nacer con esta predisposición genética no es suficiente para desarrollar la enfermedad.

Algunos factores de riesgo con los que se relaciona la enfermedad son:

  • Infecciosos: específicamente se desconoce el organismo pero se cree que pueden ser bacterias de la flora intestinal.
  • Alérgicos: enfermedades alérgicas o autoinmunes.
  • Medioambientales: la contaminación ambiental, el tabaquismo en pequeñas proporciones son los mayores riesgos.
  • Psicológicos: estrés y traumas emocionales pueden ser causas de colitis ulcerosa.

Los síntomas son graduales o repentinos y generalmente leves. Los ataques de la enfermedad están determinados por dolor abdominal, cólicos, sangre y/o pus en las heces, diarrea, un sonido de gorgoteo en el intestino, fiebre, pérdida de peso o sentirse estítico.

El portal radiologyinfo.org del Colegio Americano de Radiología y la Sociedad de Radiología de Norteamérica hacen énfasis en la detección temprana del cáncer colorrectal por medio de exámenes y chequeos periódicos, puesto que la enfermedad aparece sin presentar signos o síntomas. El objetivo principal de esta búsqueda anticipada es la detección del cáncer en su etapa más temprana, cuando todavía es posible realizar una terapia curativa e identificar crecimientos anormales, conocidos como pólipos, mucho antes de que los pólipos se conviertan en cáncer.

Cada cierto tiempo, la enfermedad produce brotes en los pacientes diagnosticados y tienen síntomas muy marcados (diarrea con sangre, dolor abdominal, tenesmo y fiebre). Con el tiempo se hace normal la pérdida de peso y la apariencia del intestino que cada vez se verá más afectado.

Investigadores de la Oficina para la Salud de la Mujer en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. advierten que no hay reglas generales sobre el tema de la alimentación para prevenir esta enfermedad, y recomiendan que lo mejor es consultar a su médico o nutricionista.