La muerte de mujeres a causa de procedimientos estéticos, es una realidad que azota a Colombia, especialmente en el  Valle del Cauca. 

La Gobernación del Valle y la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (SCCP), se unieron desde el año pasado en la campaña “Que tu salud no pague por tu belleza” que busca orientar a los ciudadanos a que sean responsables con las cirugías estéticas, que acudan a instituciones legalmente acreditadas y que primero y más importante es la salud que la vanidad.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de las autoridades en el departamento por generar conciencia en las personas, sobre el peligro de las cirugías estéticas, la ciudad sigue siendo una de las que más oídos sordos hace frente a esta situación.

Según las cifras de Medicina Legal, en todo el año 2016 se registraron en la ciudad, seis casos de personas fallecidas por esta causa; sin embargo, la alarma está encendida porque a sólo cuatro meses del 2017, ya son cinco las víctimas de los procedimientos estéticos. Por otra parte, las personas que más fallecen por dicha causa se encuentran entre los rangos de edad, de 25 a 29 años y entre 40 y 44.

No obstante, no son los adultos los únicos que recurren a las cirugías para complacer su vanidad. Esta práctica, se estaba volviendo cada vez más usual en los menores de 18 años. Era el regalo que pedían las niñas en vez de su fiesta de quince; un regalo concedido por sus padres con la excusa de prevenirles sufrimientos y hacerlas felices.

El matoneo en los colegios por parte de compañeros que se burlan de aquellos que tienen más masa corporal, o de aquellas que tienen poco busto, rollitos en la cintura o el tamaño de la cola no es como el de… adicional a los comerciales de televisión donde las modelos son mujeres “perfectas”, pueden ser algunas razones para que los niños convenzan a sus padres de practicarles una cirugía estética o plástica.

Empero, no es la solución a sus “problemas” y menos a una edad en la que su cuerpo no alcanza el desarrollo suficiente, ni su conciencia una madurez que les permita asumir unos cambios que en su momento no tendrán la calidad garantizada y que serán para toda la vida.

Para frenar esto, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, sancionó el 25 de julio del 2016, la ley 1799 “por medio de la cual se prohíben los procedimientos médicos y quirúrgicos estéticos para pacientes menores de edad”, añadiendo que el consentimiento de los padres, no constituye una condición válida para la prohibición.

Por su parte, las cirugías de nariz y orejas, peelings químicos, depilación láser, cirugías reconstructivas o aquellas intervenciones por patologías psicológicas o físicas, no están limitadas siempre y cuando el cirujano cuente con un permiso especial por parte del Ministerio de Salud.

Dentro de las cirugías que no podrán realizarse los menores de edad, se incluyen: cirugía de implante de senos y glúteos, mentoplastia, abdominoplastia, queiloplastia (resaltar los labios), carboxiterapia (eliminar exceso de grasa localizada), entre otros.

De igual manera también están restringidos, el uso de modelos menores de edad en campañas de promoción de clínicas o consultorios estéticos. La ley también señala que el incumplimiento de ésta tendrá una multa de 500 smlv., y en caso de reincidir, los profesionales de la salud perderán su licencia médica y el cierre definitivo del establecimiento.

Sin embargo, no todo es color de rosa para quienes estaban de acuerdo con esta aprobación del Gobierno Nacional. Hace pocos días, según cuenta Caracol Radio, la magistrada Gloria Ortiz, defendió en una ponencia el libre desarrollo de la personalidad de los mayores de 14 años, a razón de su capacidad evolutiva y la conciencia que tienen para tomar sus propias decisiones.

Argumentos parecidos a los presentados por Efraín Armando López Amaris, demandante de los artículos 3 y 5 de la Ley, porque estos afectan la autodeterminación con la que cuenta una persona mayor de 14 años y agregó que los menores “están reafirmando su propia imagen y en el evento en el que el legislador prohibió al profesional de la salud, directamente cohibió al menor de edad a esa reafirmación de su identidad y por lo tanto violó el núcleo fundamental del derecho a la intimidad”.

Ambos planteamientos fueron muy bien acogidos por la Corte Constitucional, al punto de acabar con la ley 1799 de 2016, lo que significa que los adolescentes podrán realizarse cirugías plásticas y/o estéticas y sólo necesitarán el apoyo de sus padres.

Como era de esperarse, la SCCP no está de acuerdo con la decisión; su presidenta Lina Triana, especialista en cirugía plástica señaló que “lo que está haciendo la Corte es colocando toda la responsabilidad sobre los padres de familia”, por otra parte “a nivel científico, un seno de una niña de 14 a 15 años es muy diferente a un seno de una que tenga 18 a 21 años”.

Asimismo, el senador Jorge Iván Ospina afirmó que “es inaudita la decisión de la Corte, ya que los adolescentes de 14 años todavía no tienen un desarrollo físico, psicológico y de entorno psicosocial apropiado para una decisión que será definitiva en su vida”.