Dada la sintomatología de esta enfermedad, el diagnóstico puede ser confuso. Consulte al médico y evite el salto a una peritonitis.

El apéndice es un órgano pequeño, ubicado cerca de la unión del intestino delgado y el colon, que en ocasiones puede infectarse. Cuando es bloqueado por heces o muy rara vez, por un tumor que afecta a la mucosa, el tejido linfoide y la capa muscular genera lo que se conoce como apendicitis.

Datos recopilados en el portal Md.Saúde, sitio de salud escrito por médicos con información basada en estudios científicos, afirman que el problema no es la inflamación sino la evolución de la enfermedad, teniendo en cuenta que los síntomas comienzan con dolor abdominal leve alrededor del ombligo haciéndose cada vez más intenso, rigidez en la pared del abdomen, náuseas, vómitos, inapetencia, estreñimiento o diarrea, incapacidad para eliminar gases, fiebre baja y luego el dolor se traslada hacia la zona derecha, localizándose en la fosa ilíaca.

No todos los signos y síntomas mencionados están necesariamente presentes en pacientes con apendicitis aguda. De hecho, algunos de ellos, tales como diarrea, estreñimiento o distensión abdominal, se presentan en menos de la mitad de los casos.

Si el apéndice llega a romperse, los dolores pueden cesar por un tiempo determinado llevando al paciente a sentirse mejor. Sin embargo, es una falsa alarma porque pasado ese lapso los dolores van a ser peores y se sentirán como contracciones al caminar, toser o realizar otras acciones.

Cabe resaltar que diferentes enfermedades como diverticulitis, ileocolitis por bacterias, la enfermedad de Crohn, colitis tuberculosa, linfomas, cáncer de colon o alteraciones ginecológicas (embarazo ectópico, proceso de ovulación del ciclo menstrual), pueden confundirse con apendicitis, debido a que los síntomas de cada una de estas, se desarrollan en la parte inferior derecha del abdomen.

Durante las primeras seis a ocho horas, el dolor de la apendicitis puede estar localizado en el ombligo; conforme avanza la inflamación también se agrava y migra hacia el cuadrante inferior derecho del abdomen.

Al realizar contacto físico por parte del médico, un signo típico es el dolor a la descompresión o signo de Blumberg, que consiste en la presión con la mano en la región del estómago donde se siente el dolor; por otro lado, cuando el paciente tiene un proceso inflamatorio intraabdominal, existe una contracción involuntaria de los músculos o defensa abdominal, que se nota cuando al palpar la región se siente dura y es dolorosa.

El portal Radiologyinfo.org del Colegio Americano de Radiología explica que el tratamiento más común para la apendicitis es una apendectomía, o cirugía para remover completamente el apéndice. Sin embargo, en algunos pacientes el apéndice puede romperse y llevar a la formación de un absceso, o colección de pus. En este caso, además de la realización de la apendectomía, su médico podría recomendar que se le realice un procedimiento de drenaje percutáneo del absceso, para remover el fluido de su cuerpo. Por último, cabe destacar que la incidencia de esta enfermedad es más frecuente en personas entre los 10 y 30 años de edad.