Las infecciones virales son grandes desencadenantes de amigdalitis, un trastorno de la garganta que afecta tanto a niños como adultos y que exige mucho cuidado.

Las amígdalas se encuentran ubicadas dentro de la boca (parte posterior arriba de la garganta), tienen como función evitar las infecciones en garganta, boca y senos nasales. Sin embargo, cuando los gérmenes se instalan e infectan en estas, sucede lo que se conoce como amigdalitis.

Esta infección suele causar malestar al deglutir los alimentos y otros síntomas como fiebre, disfonía, inflamación en los ganglios linfáticos, mal aliento, enrojecimiento de las amígdalas, dolor de cabeza, garganta y oído. En algunos casos, el contagio puede trascender a la faringe y generar una faringitis.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (EE.UU.) expone que la amigdalitis estreptocócica es una infección de la garganta y las amígdalas causada por las bacterias Streptococcus del grupo. Las bacterias estreptocócicas del grupo A también pueden vivir en la nariz y la garganta de las personas sin que causen enfermedad. Estas bacterias se propagan mediante el contacto con las gotitas de la tos o el estornudo de una persona infectada. Si usted se toca la boca, la nariz o los ojos después de haber tocado algo que tenga estas gotitas, se podría enfermar. Si bebe del mismo vaso o come del mismo plato que una persona enferma, también se podría enfermar. También es posible contraer una amigdalitis estreptocócica al tocar llagas causadas por estreptococos del grupo A en la piel.

Otros gérmenes menos frecuentes que pueden causar la inflamación son:

  • Mononucleosis: una faringoamigdalitis viral causada por el virus Epstein-Barr que además de los síntomas comunes de la amigdalitis, puede generar exantema, fatiga o hepatoesplenomegalia
  • Escarlatina: puede producir faringoamigdalitis, exantema típico y los síntomas comunes de la amigdalitis.
  • Difteria: una faringoamigdalitis producida por la bacteria Corynebacterium diphtheriae.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) menciona los síntomas que más suelen presentarse con esta infección. Estos son: dolor de garganta, que puede ser grave, amígdalas rojas e hinchadas, dificultad para tragar, una capa blanca o amarilla sobre las amígdalas, glándulas inflamadas en el cuello, fiebre y mal aliento.

En el caso de los niños, puede haber fiebre alta de 38°C o más, pus en la garganta, problemas graves para tragar o incluso para respirar, los ganglios linfáticos hinchados, enrojecimiento en la piel o exceso de babeo; tenga en cuenta que, por lo general, los niños no se quejan de dolor, en cambio de esto, evitan comer. Es importante consultar al médico.

Cuando no se tiene el debido cuidado con esta enfermedad puede generar algunas complicaciones como abscesos alrededor de las amígdalas, enfermedad renal a causa de los estreptococos, problemas cardíacos y fiebre.

Su manejo puede llegar a exigir el uso de antibióticos bajo supervisión médica. Es del caso señalar que el uso de medicamentos debe contar con supervisión médica.