Como todo en la vida, a las hormonas sexuales también les llega el momento de hacer un alto y dar paso a nuevas etapas en los seres humanos. Este proceso de cambio en los hombres, se denomina andropausia.

La andropausia (‘andro’=varón y ‘pausia’ = cese) es un cambio hormonal que se desarrolla a partir de los 40 años en los hombres y está relacionado con el envejecimiento. Sin embargo, aunque tiene algunas similitudes con la menopausia en las mujeres, este proceso gradual no afecta directamente la etapa fértil en los hombres.

Conocido como menopausia o climaterio masculino, viropausia, Síndrome de Declinación de los Andrógenos con el Envejecimiento Masculino (ADAM de la sigla en inglés ‘Androgen Decline in Aging Male), hipogonadismo de inicio tardío y muchos otros nombres, la andropausia es un síndrome de la vejez masculina que un alto porcentaje de hombres, o desconoce o se niega a aceptar.

Los hombres son productores de testosterona, la hormona esteroidea más importante en su cuerpo, originada por los testículos, la cual les permite mantener los huesos y músculos fuertes además del deseo sexual, producir espermatozoides, glóbulos blancos y sentirse bien en general, a medida que el hombre envejece, estos niveles disminuyen de manera progresiva generando la andropausia.

Según datos recopilados en el Manual Merck, los niveles de testosterona tienden a disminuir, lo cual reduce el deseo sexual (libido), el aporte de sangre hacia el pene disminuye.

Estos cambios incluyen: Disminución de la sensibilidad del pene, disminución del volumen de fluido liberado durante la eyaculación, reducción de la advertencia de la eyaculación, orgasmo sin eyaculación, después del orgasmo, el pene se vuelve flácido (detumescente) más rápidamente y puede transcurrir un periodo más largo antes de la erección (período refractario).

Se notan cambios en la actividad intelectual, la memoria, la masa muscular, la fuerza, el vello corporal; cambios de humor (depresión, ansiedad e irritabilidad), osteoporosis, aumento de la grasa corporal, percepción de deterioro del estado general, trastornos del sueño, cambios de la piel, sudoración y calores.

Sobre la fertilidad, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) explica que los conductos que trasportan el semen pueden volverse menos elásticos (un proceso llamado esclerosis). Los testículos continúan produciendo semen, aunque la tasa de producción de espermatozoides disminuye. El epidídimo, las vesículas seminales y la próstata pierden algo de sus células superficiales. Sin embargo, continúan produciendo el líquido que ayuda a transportar el semen.

Según investigaciones del urólogo y médico sexual, José Miguel Silva, “a pesar de que el factor de riesgo más importante para la aparición de disfunción eréctil es la edad, no se ha encontrado relación clara entre los niveles de testosterona y las alteraciones de la erección (…), parece tratarse de asociaciones independientes”.

No obstante, como ya se mencionaba, a partir de los 40 años los hombres comienzan a experimentar la disminución de testosterona, sin embargo, hacia los 70 años, de acuerdo a la incidencia de la andropausia, todos los hombres tendrán síntomas clínicos. Cabe anotar, que la menopausia es un proceso general, diferente a la andropausia que presenta porcentajes variables entre los 40 y 70 años, edad en la cual todos los hombres llegan a alcanzarla.

Respecto a las enfermedades relacionadas con la andropausia, se destacan el síndrome metabólico, alteraciones cardiovasculares, diabetes mellitus e hipertensión. Algunas de estas, como la osteoporosis, se manifiestan también en la menopausia.