Lograr y mantener una erección ya no debe ser un problema. Cialis es el medicamento aprobado por la FDA.

La disfunción eréctil afecta a hombres de cualquier edad y se caracteriza por la imposibilidad de lograr y mantener una erección. La enfermedad puede manifestarse de diferentes formas: leve o grave y los síntomas comunes incluyen:

  • Alcanzar una erección que no es suficiente para la penetración
  • O por el contrario, una erección incapaz de mantenerse hasta el final de la actividad sexual.

Para superar este problema, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobó en el 2003, el medicamento Cialis. Sin embargo, en el 2011, se certificó que la misma medicina era posible de “tratar los signos y síntomas de la hiperplasia prostática benigna (BPH), una condición que se caracteriza por un agrandamiento de la próstata” y causa síntomas como: chorro débil, dolor al orinar y necesidad frecuente de orinar”.

De acuerdo con el fabricante del produto, Lilly USA, LLC 2017, Cialis (Tadalafil) es el fármaco indicado para tratar la disfunción eréctil o BHP en hombres. No obstante, es un medicamento que debe ser usado sólo bajo prescripción médica puesto que ayuda a aumentar la cantidad de sangre que fluye hacia el pene.

Como cualquier medicamento, este también puede producir efectos secundarios y los más comunes son:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Indigestión
  • Dolor de espalda
  • Congestión nasal

Entre otros efectos poco frecuentes pero que pueden ser graves se encuentran:

  • Una erección de más de 4 horas que puede causar lesiones a largo plazo.
  • Disminución de la visión o pérdida de la misma.
  • Disminución o pérdida de la audición

Aunque no se ha podido determinar si dichos eventos están relacionados directamente con el medicamento u otros factores, es aconsejable evitar el consumo del medicamento y acudir al médico.

Es importante recordar que este producto no debe tomarse más de una vez durante 24 horas, ni mezclarse con medicamentos que puedan contener nitrato, como aquellos para tratar la hipertensión o problemas del corazón.

La dosis recomendada para este medicamento es de 10 mg antes de la actividad sexual, pudiendo aumentar a 15 o 20mg dependiendo de la capacidad del cuerpo para tolerar los efectos. Sin embargo, recuerde que lo mejor es acudir al médico y ser prescrito directamente por él.