En el mercado abundan cualquier cantidad de suplementos y aunque todos prometen un cuerpo fitness, no todos traen beneficios a su salud. Conózcalos.

Hoy en día, la cultura fitness es la que está mandando la parada en el mundo. Por eso, quienes roban las miradas son los cuerpos atléticos y trabajados tanto en hombres como en mujeres. Pero ¡ojo!, lo que empieza como actividad física regular, puede convertirse en una adicción por alcanzar el cuerpo de culturista que venden algunos programas televisivos, revistas o propagandas callejeras.

El gimnasio es el lugar donde aparte de encontrar los cuerpos soñados, también se descubren los suplementos deportivos: aquellas vitaminas que en la mayoría de los casos, entran a reemplazar los nutrientes naturales que nos brindan los alimentos.

¿Qué prometen estas sustancias? Aquello que usted cree estar necesitando: aumento de su masa muscular, eliminación de la grasa no deseada, aumentar la resistencia, el rendimiento (también sexual) y la testosterona. No se deje engañar, ni perjudicar.

Antes de empezar a tomar aditamentos, se debe hablar con el médico para que este le practique exámenes, a partir de los cuales, sabrá qué tipo de suplementos son beneficiosos para usted y en qué cantidades.

Según la Academia Americana de Médicos de Familia de Norteamérica, tener demasiado de algunas vitaminas en su sistema también puede ser peligroso. Por ejemplo, una sobredosis de vitamina A durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del bebé. Por esta razón, es muy importante hablar con su médico antes de empezar a tomar cualquier suplemento. Esto es muy importante si usted está embarazada o tiene afecciones de salud.

A continuación se detallan algunos de los suplementos que podrían poner en verdadero riesgo su salud. Tome nota:

No recomendados:

  • Efedrina: Aunque es un suplemento eficaz para la pérdida de grasa rápida, promover el estado de alerta y aumentar la energía durante los entrenamientos, también lo es para generar accidentes cerebrovasculares y complicaciones cardíacas.
  • Suplementos de un solo aminoácido (excepto glutamina): Todos los aminoácidos esenciales y no esenciales, son requeridos por el cuerpo para mantenerse saludable, y si estos se encuentran en los alimentos (carnes magras, frutas, vegetales, pescado, etc), ¿para qué conformarse con menos?
  • Bloqueadores de carbohidratos: Estos suplementos venden mucho porque como su nombre lo dice “bloquean los carbohidratos”, lo que hace creer a las personas que tendrán menos calorías, cuando contrario a eso, consumirán el doble. Además de obesidad, puede causar hinchazón, gases, náuseas, vómitos y diarrea. ¿De esta forma quiere quemar grasa?
  • Aquellos que prometen aumentar la testosterona: Debido a las promesas, se tiene la falsa creencia de que estos suplementos aumentan la resistencia, mejoran el rendimiento (también sexual), ganan masa y fuerza muscular de manera rápida.

La verdad es que consumir estas creencias puede derivar en retención de líquidos, impotencia, acné, alopecia, minimizar la autoproducción de la hormona (testosterona) y ginecomastia (engrandecimiento patológico de una o ambas glándulas mamarias).

No está de más informarse y más importante aún, acudir al médico antes de iniciar cualquier programa que requiera la ayuda de suplementos.

Datos recopilados en el Manual Merck indican que consumir poca cantidad de una vitamina puede causar un trastorno alimenticio, aunque la probabilidad de desarrollar una carencia vitamínica es baja si se tiene una alimentación variada. La falta de vitamina D es una excepción, esta deficiencia es frecuente entre grupos de personas como los ancianos, incluso si se alimentan de forma adecuada. Los veganos, que no consumen productos de origen animal, pueden tener carencia de vitamina B12, presente en dichos productos. Lo que no se observa casi nunca es falta de biotina o de ácido pantoténico.