Cuando el sistema inmunitario sufre un trastorno autoinmunitario, aparece la enfermedad intestinal, que también puede afectar otras partes del aparato digestivo.

Caracterizada por afectar de manera frecuente al intestino delgado (íleon) y el principio del intestino grueso (ciego), esta patología es conocida como una afectación ileocecal, que además produce también inflamaciones en diferentes partes del tubo digestivo.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) señala que sus signos y síntomas pueden variar dependiendo de donde se encuentre localizada. A quienes afecta directamente en el intestino, comúnmente tienen diarrea, dolor abdominal, debilidad, pérdida de peso y falta de apetito; cuando afecta el colon, predomina la diarrea, en algunos casos con sangre.

Cuando los síntomas son inflamatorios, aumenta el dolor y la diarrea, al igual que aquellos con síntomas de estrechez, que pueden presentar obstrucción intestinal. Cabe recordar que la enfermedad de Crohn puede afectar el ano con lesiones tipo fístula (expulsión de pus por orificios alrededor del ano mismo), absceso (bolsas de pus) o úlcera.

En algunos pueden aparecer alteraciones en los análisis que conduzcan a la anemia y en otros, el estrés; sentirse preocupado, deprimido o triste es normal, pero debe evitarlo porque en nada ayuda al control de la enfermedad.

Las inyecciones intestinales o el uso de fármacos pueden desencadenar brotes. Éstos y otros cambios como el aumento de glóbulos blancos, la falta de proteínas, hierro y vitaminas como ácido fólico o vitamina B12, ayudan a determinar el diagnóstico.

El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de Norteamérica, menciona  el cambio de alimentación como un factor clave que puede ayudarle a reducir los síntomas. Una dieta específica que sea alta en calorías, proteínas y nutrientes, sin lactosa, o baja en grasa. La correcta nutrición es el primer salvavidas que recomiendan los especialistas. Importante tener en cuenta que no a todas las personas les benefician los mismos alimentos.

En general es importante comer cantidades pequeñas de alimentos durante el día, beber mucha agua, evitar alimentos ricos en fibra, grasos o fritos, los productos lácteos es mejor reducirlos, aunque el consumo de quesos bajos en lactosa pueden ayudar a la mejor absorción en el organismo.

La Sociedad Estadounidense de Cirujanos de Colon y Recto asegura que aunque no existe una “cura” inmediata, la Enfermedad de Crohn se puede tratar en su etapa temprana y aliviar los síntomas. Los medicamentos  para este mal se basan en el uso de suplementos por vía oral, tales como hierro, calcio, vitamina D o B12 también hacen parte de la dieta; los fármacos que se recetan más comúnmente incluyen varios agentes antiinflamatorios, pero todo debe ser prescrito por el médico, en ninguno de los casos se debe automedicar.