Diez minutos son suficientes para salvar una vida con reanimación

Los casos de muerte súbita se deben generalmente a causas cardíacas como los infartos agudos de miocardio. Según expertos, si el afectado es menor de 30 años se asocian a una cardiopatía congénita o enfermedad de transmisión genética, si por el contrario es mayor de 30 años, está relacionada a una cardiopatía isquémica o enfermedad degenerativa de las arterias coronarias.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), los problemas que pueden llevar a una muerte súbita incluyen: Cardiopatía coronaria (taponamiento de las arterias del corazón), haber padecido anteriormente un ataque al corazón, enfermedades cardiacas congénitas, niveles anormales de potasio o magnesio, esfuerzo físico extremo, el uso de fármacos como cocaína o anfetaminas y medicamentos que pueden incrementar la probabilidad de ritmos cardíacos anormales.

El infarto agudo de miocardio (IAM), se hace cada vez más habitual en personas jóvenes gracias al estilo de vida actual. Los hombres pueden padecer uno de estos ataques cardíacos alrededor de los 45 años y las mujeres  a los 52 o 53 años. El infarto que sacude al corazón femenino es más grave.

Estudios del Instituto del Corazón de Texas (EE.UU.) afirman que en la mayoría de la gente el primer signo de un Paro Cardiaco Súbito (PCS), es desmayarse o perder el conocimiento, lo cual sucede cuando el corazón deja de latir. La respiración también podría detenerse en ese momento. Algunas personas pueden sentir un mareo inmediatamente antes de desmayarse.

A partir de ahí, cada minuto que pasa es de vital importancia. La vida de la víctima depende de la velocidad con que se actúe. Si se puede reanimar, ese intento debe realizarse antes de 10 minutos, pues por cada minuto que pase, la posibilidad de sobrevivir se reduce en un 10%.

La muerte súbita puede sorprender al adulto en cualquier lugar y momento. Por lo general, estos fallecimientos ocurren en las noches cuando el enfermo se encuentra acompañado, pero si a usted le toca presenciar uno en la calle, puede hacer lo siguiente: Llamar al 112, número único en la Unión Europea, Colombia y en la Ciudad de Guayaquil, en Ecuador para cualquier tipo de asistencia al ciudadano; practicar maniobras de resucitación como lo son el masaje cardiaco y respiración boca a boca; y si en la zona tiene la fortuna de encontrar a mano un Desfibrilador Externo Semiautomático (DEA), debe colocarlo sobre el pecho descubierto del afectado, este produce una descarga que vuelve a poner el corazón en marcha.

Para los expertos es lamentable que los ciudadanos no reciban casi información respecto a estas medidas de resucitación básicas, pues en cualquier momento se puede vivir un episodio de este tipo y es mejor estar preparado para salvar la vida de quien lo necesite.