¿Infra exigencia, apatía y desinterés?.. Usted padece el síndrome del aburrimiento laboral

Si ha llegado a sentirse desganado por la poca exigencia laboral en su trabajo, si no tiene retos que lo motiven y durante su jornada lo único que siente es una hartera infinita, tiene los síntomas del síndrome del aburrimiento.

En el ámbito laboral existen dos tipos de personas, las que tienen demasiado trabajo y se sacrifican por la empresa y los que no tienen mucho qué hacer y su trabajo no les resulta nada interesante; para estos últimos, el abogado y administrador Phillipe Rothlin y el periodista y filósofo Peter Werder, acuñaron el término ‘Boreout’ o (más allá del aburrimiento).

Este síndrome laboral, se basa en tres elementos fundamentales: la infra exigencia (sensación de que se puede rendir más de lo que el puesto y la empresa exigen); aburrimiento (desgano y apatía porque no se tiene o no se sabe qué hacer durante todo el día), y desinterés (falta de identificación con el trabajo y con la empresa).

”Si bien este no es un problema fatal, en términos psicológicos habla de un estado emocional de insatisfacción dentro de una existencia que se percibe como insulsa, vacía y sin sentido. Porque con la llegada del aburrimiento la persona manifiesta la impresión de que el gozo y las experiencias gratificantes propias de la vida han quedado detenidas”, señala el sitio web psyciencia.com

En este punto, aunque el aburrimiento implica que una persona se conforme con menos estimulación cerebral y ante estas circunstancias, el empleado puede caer en depresión, estrés, ansiedad, e incluso llegar al punto de perder la confianza en sí mismo; también tiene la oportunidad de aprovechar su estado y desarrollar la creatividad.

“Aburrirse estimula la creatividad y estar siempre ocupados la aniquila”, es la conclusión de un estudio realizado en la Universidad de East Anglia (Reino Unido), por Esther Priyadharshini y Teresa Belton. Esta última reclama en la revista “The Cambridge Journal of Education” que “el aburrimiento sea reconocido como una emoción humana legítima con un papel central en el aprendizaje y la creatividad”.

Sentirse aburrido no está mal, sin embargo, si se convierte en un estado repetitivo lo mejor es evaluarse a sí mismo y evitar hacerse daño al adquirir otros comportamientos (beber, fumar, comer), cuando toda su actividad se encuentra afectada.