Con propiedades sedantes, purgantes, antiespasmódicas la granadilla es una fruta que aporta muchos beneficios no sólo a través de su pulpa, sino con su cáscara, hojas y flores.

Conocida como ‘parchita’, ‘parcha dulce’, ‘granada de moco’, ‘granadita’, ‘granada china’ o  ‘granadilla’, es una fruta que se cultiva en gran parte de Suramérica, África y Australia. Con su color naranja, forma circular, cáscara fuerte y lisa y una pulpa jugosa y gelatinosa, la granadilla es una planta con grandes beneficios para la salud.

Hace parte de las frutas de la pasión, denominadas así porque sus frutos pertenecen al mismo género de plantas, passiflora. Generalmente la granadilla se come cruda gracias a su sabor dulce, sin embargo, puede consumirse en jugo, postres, helados, salsas, etcétera.

Esta fruta tiene un alto contenido de fibra, antioxidantes, proteínas, carbohidratos, vitaminas (A, B1 (Tiamina), B2 (Riboflavina), B3 (Niacina), B6, B9, C, E y K; minerales como calcio, cobre, hierro, magnesio, fósforo, potasio, selenio, sodio y zinc.

Según el portal de nutrición natural alimentos.org, los aminoácidos de la granadilla se combinan para formar proteínas, que son usadas por nuestro organismo para formar nuestros músculos y también son necesarias para mantener nuestra masa muscular.

Gracias a su gran oferta nutricional, la granadilla es fuente de múltiples beneficios que se relacionan a continuación:

  • Por sus antioxidantes desintoxica la sangre, elimina los radicales libres del organismo y ayuda a prevenir enfermedades como el cáncer, ayuda en la formación de glóbulos rojos, glóbulos blancos y también de plaquetas, importantes para el equilibrio del organismo; regula el ritmo cardíaco y la presión arterial, ayudando a disminuir los riesgos de sufrir infartos cardíacos y cerebrales.
  • Tiene propiedades purgantes, actúa como laxante natural para niños con estreñimiento, también combate la diarrea y aminora los cólicos, es apropiada para mantener una buena visión.
  • Gracias a sus propiedades sedantes, calma los estados de nerviosismo, estrés  y ayuda a conciliar mejor el sueño.
  • Fortalece el sistema inmunológico, alivia el malestar de la gripe, la tos y bajar la fiebre.
  • Por sus propiedades antiespasmódicas, alivia las convulsiones y los espasmos musculares.
  • Conocida también como la “fruta de los niños”, les ayuda a activar el timo y en su proceso de crecimiento y previene la anemia.
  • Es antiparasitaria, diurética y estimulante de la función de leche materna.
  • Su jugo es un estimulante digestivo, ayudando a controlar la acidez y la cicatrización de las úlceras.

De acuerdo a la Organización Alimentación Sana, conocido como el portal hispano de alimentación más visitado en mundo, el cuidado de la dieta en personas enfermas de diabetes sugiere modificaciones importantes como incluir frutas ricas en fibra, tales como: Granadillas, manzanas, peras, naranja, mandarinas, guayabas, piña y limón dulce.

Tenga en cuenta que:

Las flores, la pulpa y el zumo de la granadilla, cuando se realizan en infusión, tienen un efecto relajante que puede usarse en casos de dolores musculares, menstruales o de cabeza. La cáscara hervida también puede usarse como antitusígeno (calmar la tos), si se toma tres veces al día. Las hojas por su parte, también en infusión tienen propiedades que actúan contra el insomnio, la ansiedad y quemaduras.

Además incluir esta fruta en la dieta de los niños aporta nutrientes que activan y fortalecen su crecimiento, estimulan su desarrollo físico y mental, y favorecen su descanso.