Alzheimer y Parkinson, dos enfermedades que se encuentran lejos de los consumidores de frutos secos.

Los frutos secos son una buena opción para calmar el hambre. Ricos en antioxidantes (vitaminas C y E), grasas saludables o insaturadas, ácidos grasos, Omega 3, ácido fólico, fibra, es recomendable comerlos crudos y sin condimentos para aprovechar aún más todos sus beneficios.

Son protectores del sistema cardiovascular, lo cual reduce el riesgo de ataques al corazón, aumentan los niveles de colesterol “bueno” y reducen el “malo”, combaten los radicales libres evitando enfermedades degenerativas como Alzheimer y Parkinson.

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, asegura que la salud cardíaca mejora al comer saludablemente y es importante incluir los frutos secos, nueces y semillas.

Además, gracias a propiedades en minerales como calcio, zinc, hierro, potasio y fósforo, los frutos secos aumentan las defensas en el organismo, disminuyen el estrés y el síndrome premenstrual. Entre los frutos secos más conocidos y con más aportes a la salud, se encuentran los siguientes:

  • Almendras: Ricas en vitamina E, estos frutos además de ayudar al organismo en el proceso de absorción de grasas y protegerlo de los radicales libres, reduce la aparición de cálculos renales, el estrés y la ansiedad, combate la osteoporosis, mejora la memoria y el rendimiento intelectual, previene el cáncer, cardiopatías coronarias y mantiene controlada la presión arterial.
  • Pistachos: Tienen nutrientes que no solo ayudan a saciar el hambre; también a reducir los riesgos de degeneración muscular, especialmente en los mayores. Contiene altos niveles de vitamina A, es anticancerígeno, antianémico, ayuda en la formación del feto y la estimulación de la potencia sexual en ambos sexos.
  • Maní: Ideal para mujeres embarazadas y vegetarianos por su contenido de ácido fólico, vitamina E y grasas saludables. Ayuda en el desarrollo del cerebro, la formación de los huesos, a mantener los dientes sanos, previene enfermedades cardiacas, reduce colesterol, mejora la digestión y es anticancerígeno.
  • Avellanas: Gracias a su contenido en ácido fólico ayuda a prevenir enfermedades degenerativas y del corazón. Son  fuente de vitamina E, B1 y B6. Es un fruto que ayuda en el rejuvenecimiento de la piel, fortalece el sistema nervioso y beneficia el tránsito intestinal.
  • Nueces: Son un alimento que contiene Omega 3 y ácidos grasos, que ayudan a mejorar los niveles de colesterol, quemar grasas, proteger el corazón y ayuda al buen mantenimiento de los huesos.

Las nueces de macadamia se recomiendan para prevenir trastornos del corazón y el cerebro, además de reducir los niveles de colesterol, reduce los niveles de estrés, depresión y fatiga.

La nuez de nogal tiene propiedades regenerativas, ayuda al buen mantenimiento de la piel, a reducir el colesterol y mantener la buena memoria y el alto nivel intelectual.

Los refrigerios inteligentes pueden ayudarle a llegar sin hambre a la próxima comida. Si almuerza tarde, pero desayuna a las 6:00 a.m., coloque en su mochila un poco de fruta o una mezcla de frutos secos. Según información del Sistema de Salud Pediátrica Nemours (EE.UU.), para mantener los niveles de energía en funcionamiento y el peso saludable ideal lo mejor es evitar el azúcar como los dulces o los refrescos. Alimentos que contengan fibra, como los panes y cereales integrales, las frutas y las verduras  son los ideales para combinar con refrigerios ricos en proteínas como la mantequilla de maní, el yogurt o el queso con bajo contenido de grasas.

Ahora que ya conoce sobre propiedades y beneficios de los frutos secos, no los deje por fuera de su dieta.