Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para quienes padecen algún tipo de enfermedades cardiovasculares (ECV) o algún factor de riesgo como (hipertensión arterial, diabetes, hiperlipidemia o alguna ECV ya confirmada), son fundamentales la detección precoz y el tratamiento temprano, por medio de servicios de orientación o la administración de medicamentos recetados por el médico.

Las enfermedades cardiovasculares son todos aquellos trastornos del corazón y los vasos sanguíneos clasificados en: Cardiopatía coronaria (infarto de miocardio), hipertensión arterial (presión alta), enfermedad cerebrovascular (apoplejía), enfermedad vascular periférica, insuficiencia cardíaca, cardiopatía reumática, cardiopatía congénita, miocardiopatías.

Este apartado se centra en la cardiopatía coronaria, también llamada arteriopatía coronaria (CAD), enfermedad de las arterias coronarias o coronariopatía, enfermedad coronaria (CHD), cardiopatía o enfermedad cardíaca arterioesclerótica; es la causa más frecuente de muerte súbita y muerte generalmente en hombres y mujeres mayores de cuarenta años.

Debido a la acumulación (placa aterosclerótica) de desechos grasos, compuestos de colesterol, calcio y otras sustancias dentro de las paredes de las arterias que irrigan los músculos del corazón, se produce un estrechamiento de los vasos, generando así una cardiopatía coronaria.

Los factores de riesgo son aquellos que pueden incrementar la posibilidad de padecerla y estos incluyen: niveles altos de grasa o colesterol en la sangre, tabaquismo, presión arterial alta, niveles elevados de azúcar (diabetes), hipertensión arterial, enfermedad renal crónica, inactividad física, obesidad.

Médicos de la Fundación Cardiovascular de Colombia reiteran que, sin embargo, algunos factores de riesgo no se pueden cambiar, tales como: edad (conforme aumenta la edad, aumenta el riesgo), género (los hombres tiene un más alto nivel de padecerla, para las mujeres el riesgo aumenta con la menopausia), genes (suele ser una enfermedad hereditaria).

La cardiopatía puede ser asintomática o manifestarse a través de síntomas notorios como un ataque al corazón repentino o una angina de pecho que se siente como una compresión en el corazón que puede desaparecer cuando el cuerpo se encuentre en reposo. Otros síntomas son dificultad para respirar, fatiga según la actividad que se esté llevando a cabo, debilidad.

La Fundación de la Artritis (EE.UU.) hace énfasis en la importancia de que quienes presentan tanto artritis como enfermedades cardiovasculares, mantengan un estilo de vida saludable. En particular, se recomienda la actividad física en caso de presentar ambas. La mayoría de las enfermedades del corazón pueden prevenirse actuando sobre factores de riesgo,  llevando una alimentación sana reduciendo el consumo de sal y aumentando el de frutas y hortalizas, evitar el total consumo de tabaco, seguir una dieta rica en ácidos grasos omega 3 y vitamina C.