La demencia afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento. Aquí se hablará de otras clasificaciones no menos importantes que el Alzheimer.

Conocida como la ‘demencia con cuerpos de Lewy’, este síndrome degenerativo y progresivo del cerebro, se denomina así por unas estructuras proteicas redondas y lisas llamadas cuerpos de Lewy, que se encuentran en las neuronas del cerebro de pacientes con Alzheimer, Parkinson y Síndrome de Down, entre otras patologías que afectan el comportamiento.

Principalmente tiene síntomas del Parkinson como: lentitud en el movimiento, temblores, arrastrar los pies al caminar, rostro carente de expresión, rigidez; y otros del Alzheimer como la toma de decisiones inapropiadas, confundirse con facilidad o problemas de recordación.

Aunque se desconocen las causas, entre los síntomas propios de la enfermedad y que llegan con la evolución de la misma, se encuentran alucinaciones visuales, delirios, activaciones violentas durante la noche exteriorizando los sueños a causa del trastorno del sueño REM (sueño de movimientos oculares rápidos) y cambios drásticos en la progresión de la enfermedad (horas, días, semanas).

Según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, los medicamentos disponibles para tratar la demencia con cuerpos de Lewy se enfocan en aliviar síntomas como rigidez, alucinaciones y delirio. Sin embargo, muchos de los medicamentos para tratar los síntomas físicos, en especial los antipsicóticos, pueden empeorar los síntomas mentales.

En las primeras etapas de la enfermedad, es posible en muchos casos, que el paciente admita y describa las alucinaciones. Otros tipos de alucinaciones de menor frecuencia pueden ser auditivas, olfativas  e incluso táctiles.

La demencia vascular, por su parte es causada por pequeños accidentes cerebrovasculares o bloqueos sanguíneos a cualquier parte del cerebro. La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.), se refiere a este tipo de demencia como una pérdida gradual y permanente del funcionamiento cerebral que ocurre con ciertas enfermedades. Afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento.; es más propensa en personas mayores de 65 años, siendo los hombres los más afectados. Se conoce también como demencia multinfarto.

Entre los factores de riesgo están la diabetes, arteroesclerosis (endurecimiento de las arterias), hipertensión (presión arterial alta), tabaquismo, accidente cerebrovascular. Los síntomas pueden aparecer repentinamente después de cada accidente cerebrovascular.

Entre estos se encuentran, dificultad para hacer tareas antes fáciles, dificultad en el aprendizaje de nuevas tareas o rutinas, problemas del lenguaje, desinterés en actividades que antes disfrutaba, estado anímico indiferente, cambios de personalidad y pérdida en las destrezas sociales.

A medida que la demencia empeora, los síntomas aumentan haciendo que la capacidad de autocuidado disminuya, entre estos se distinguen cambios en los patrones del sueño, dificultad en la realización de tareas básicas (preparación de comidas), perder la noción de quién es, alucinaciones, incapacidad para reconocer peligro, entre otras.

Con esta demencia se debe tener cuidado, pues otros problemas que podrían causarla o empeorarla, son: anemia, tumor cerebral, infección crónica, intoxicación con drogas y medicamentos (sobredosis), depresión grave, enfermedad tiroidea y deficiencia vitamínica.

FUENTES: https://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/demencias.htm
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000746.htm