Sin usted darse cuenta, la mezcla de medicamentos y suplementos alimenticios o vitamínicos pueden ser perjudiciales para su salud. Consulte al médico antes de comenzar cualquier tratamiento y evítese riesgos.

Los suplementos vitamínicos por lo general, venden ingredientes 100% naturales. Sin embargo, no siempre estos productos sintéticos, son los más recomendables.

Los suplementos están compuestos a base de vitaminas, minerales, hierbas, agregados botánicos, aminoácidos y enzimas, entre otros componentes. Todos estos nutrientes que se encuentran en las frutas, vegetales, carnes magras, y otros alimentos que no producen reacciones contraproducentes al organismo.

Sin embargo, los suplementos pueden aumentar o disminuir la absorción, metabolización o excreción de los medicamentos, lo que impide que éstos últimos actúen de manera correcta según el tratamiento que se esté llevando a cabo.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) señala que aún medicamentos seguros pueden causar efectos secundarios o interacciones no deseadas con otros medicamentos o comida que usted esté tomando.

Un ejemplo de mezclas perjudiciales se ve representada en la toma de medicamentos para tratamientos de trasplantes de órganos, cardiopatías, depresión, VIH/SIDA, pastillas anticonceptivas y suplementos herbolarios. Dependerá de la medicina la gravedad de los resultados.

El ginkgo biloba junto con suplementos de vitamina E y medicamentos como la aspirina, pueden en conjunto adelgazar la sangre; ¿qué riesgos conlleva esto?, hemorragias internas o derrames cerebrales. Aunque muchas personas los consumen para asegurarse una ingesta adecuada de nutrientes esenciales, la verdad es que estos suplementos no deben reemplazar los alimentos que componen una dieta sana.

En el caso de los niños, la mezcla de estas dos sustancias (suplementos y medicamentos), también puede generarles daño porque su metabolismo trabaja de forma diferente por edades. Si es una persona que padece una enfermedad, está embarazada o tiene planeada una cirugía, debe evitar los suplementos o consultar antes al médico.

El oficial médico Robert Mozersky, de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, asegura que los consumidores quizás crean que un producto “natural”, tal como un suplemento herbolario o el aceite de pescado, no puede hacerles daño, pero “natural no siempre significa seguro”, aclara. Por ejemplo, muchos productos para adelgazar alegan ser “totalmente naturales” o “herbolarios”, pero sus ingredientes pueden interactuar con los medicamentos o ser peligrosos para las personas con ciertas enfermedades.

Y aunque evaluar la eficacia de los suplementos no es su tarea, por el contrario, si lo es evaluar los ingredientes comestibles que el fabricante adhiera al suplemento como nuevos o tomar medidas si estos productos se encuentran adulterados, con errores en su identificación o si no son seguros para el consumidor.