Los cítricos son una variedad de frutas ácidas, jugosas y aromáticas, que no sólo se utilizan para contrarrestar la mala salud del ser humano. Gracias a su aroma, estas frutas son muy apetecidas en industrias farmacéuticas, de perfumería y biocombustibles.

Los cítricos se reconocen por tener un alto contenido en vitamina C y ácido cítrico, sin embargo, son más las propiedades por las que es una fuente de beneficios para el ser humano.

Hay gran variedad en frutas del género citrus, sin embargo, las más conocidas, son la naranja, la mandarina, el limón, la lima, la toronja o pomelo y la cidra. Todas con sustancias vitamínicas que intervienen en distintos procesos de limpieza, prevención y control de enfermedades o infecciones en los diferentes órganos.

El Manual Merck, libro médico sobre enfermedades y tratamientos señala que la vitamina C (ácido ascórbico) es esencial para la formación, el crecimiento y la reparación de los huesos, de la piel y del tejido conjuntivo (que une otros tejidos y órganos y está formado por tendones, ligamentos y vasos sanguíneos). La vitamina C ayuda a mantener sanos los dientes y las encías, además de colaborar con el organismo en la absorción del hierro, lo que es necesario para producir glóbulos rojos (eritrocitos), y contribuye a la curación de quemaduras y de heridas.

El consumo de cítricos refuerza las defensas naturales, mantiene el sistema inmune activo y aumenta la resistencia contra infecciones, siempre y cuando se incluya la naranja en su dieta, ya que esta fruta, además de ayudar a depurar órganos como el hígado, la vesícula, y los riñones, controla la diarrea y hemorragias.

Datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, indican que un consumo suficiente de frutas y verduras podría salvar hasta 1,7 millones de vidas cada año puesto que la ingesta insuficiente delas mismas es uno de los 10 factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial. Se calcula que el poco consumo nutricional de frutas y verduras causa en todo el mundo aproximadamente un 19% de los cánceres gastrointestinales, un 31% de las cardiopatías isquémicas y un 11% de los accidentes vasculares cerebrales.

Los cítricos son guardianes del sistema digestivo, la naranja por ejemplo, favorece la cicatrización de las úlceras, alivia la acidez estomacal y desinfecta las vías digestivas.

Para perder peso nada mejor que un vaso de agua con zumo de limón en ayunas,  quema la grasa y limpia el organismo.  El consumo moderado de limones y naranjas, ayuda a obtener vitaminas A, B1, B2, C, potasio, cobre y azufre, revitaliza el organismo, equilibra la tensión arterial, fortalece los tejidos, previene resfriados y estimula las secreciones de las glándulas.

La naranja, el limón y mandarina son eliminadores de toxinas; laxantes naturales, también ayudan a bajar niveles de colesterol y ácido úrico, previenen el desarrollo de problemas circulatorios, afecciones cardiacas y enfermedades articulares.

La toronja ayuda a controlar la diabetes, debido a que regula los niveles de azúcar en la sangre.

Desde el aporte nutricional, los cítricos se consideran alimentos prebióticos gracias a que favorecen el crecimiento de microorganismos convenientes para el colon, mejoran el tránsito intestinal y puede llegar a prevenir el cáncer de colon. Por otro lado puede mejorar problemas de estreñimiento.

Por donde se mire, los cítricos siempre y cuando no se abuse de su consumo, son muy saludables para su organismo. Inclúyalos en su dieta.