Ciclismo, fútbol y gimnasia  son los deportes más implicados en muertes súbitas, causadas  especialmente por miocardiopatía arritmogénica e hipertrofia ventricular. ¿De qué se trata?

El terreno de juego durante prácticas deportivas, ha sido testigo de grandes pérdidas humanas para el deporte  en todo el mundo. El fútbol, por ejemplo, ha visto desplomarse en su cancha a jugadores como el camerunés Marc-Vivien Foe, que falleció el 26 de junio de 2003 en la Copa Confederaciones jugada en Francia.

Otros que corrieron con la misma suerte fueron el jugador del Benfica Miklos Feher, el defensa brasileño Serginho, del Sao Caetano (2004) y el sevillista Antonio Puerta (2007). En otros deportes como el ciclismo, el británico Tom Simpson falleció en 1965 de forma fulminante cuando ascendía el Mont Ventoux, en el Tour de Francia, a este caso le siguieron otros como el del ciclista italiano Denis Zanette y el del francés Fabrice Salanson, ambos fallecidos en el 2003.

Dentro de los deportes más fuertemente implicados se encuentran ciclismo, fútbol y gimnasia. Las causas más habituales de muerte en estos pacientes han sido la enfermedad ateromatosa coronaria en 25 casos (40,9%) y en mayores de 30 años, miocardiopatía arritmogénica en 10 (16,3%), miocardiopatía hipertrófica en 4 (6,5%) y la hipertrofia ventricular izquierda idiopática en 3 (4,9%); y el dopaje en el caso de Simpson.

La Federación Argentina de Cardiología (FAC) explica que la hipertrofia se basa en la identificación del aumento de peso del corazón determinado principalmente por el aumento del tamaño de los miocitos (célula del tejido muscular); también se debe tener en cuenta que si bien las células musculares cardíacas constituyen el menor porcentaje de todas las células del miocardio, al ser las más grandes la variación de su tamaño determinará un impacto significativo en el peso final del corazón.

Las principales causas de muerte súbita identificables en deportistas menores de 30 años, son la miocardiopatía arritmogénica y la hipertrofia ventricular izquierda grave aunque un 30 % son inexplicables.

En general, la incidencia de muerte súbita durante la actividad deportiva es escasa y varía según el país y el deporte practicado (alrededor de 0,26 casos por 100.000 habitantes al año). Sin embargo, dentro de las causas que provocan muerte súbita entre los deportistas, la patología cardiovascular es la más frecuente, al igual que en la muerte súbita no asociada al deporte.

Según datos recopilados en el Manual Merck, cuando una de las arterias tiene un trayecto anómalo a través del músculo cardíaco (más que en su superficie) pueden causar la muerte súbita en los deportistas cuando la compresión corta el flujo de sangre al corazón durante el ejercicio.

En practicantes de mayor edad predomina la enfermedad ateromatosa coronaria, mientras que en los más jóvenes destacan las cardiopatías de origen congénito.

Es importante resaltar que así como son importantes los controles de los atletas de élite, también lo son para todo el que practique un deporte, sobre todo a partir de los 30 años. ¡Cuídese!