La Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que ocho de cada diez personas sufren lumbalgia en algún momento de su vida.

La columna vertebral se constituye por vértebras (huesos de la espalda), protegidos y separados por discos de cartílago, amortiguadores de choques. La parte baja (lumbar) de la columna está formada por cinco vértebras y conecta el tórax con pelvis y piernas, proporcionando movilidad; al haber dolor lumbar, las actividades se dificultan y alteran la calidad de vida.

Denominado también lumbago, este se refiere a un dolor que se siente en la región lumbar con el cual se puede presentar rigidez, disminución del movimiento en esta zona y dificultad para pararse derecho. Este dolor puede ser agudo o crónico.

El lumbago agudo generalmente se deriva de una lesión repentina en músculos y ligamentos que sostienen la espalda ya sea por espasmos musculares, distensión o desgarro. Dependiendo de la causa del dolor, este también puede aparecer en piernas, cadera o planta del pie y entre los síntomas se incluyen: sensación de hormigueo o ardor, debilidad en piernas y pies, dolor leve o intenso al punto de ser incapacitante.

Un lumbago repentino puede deberse a: fracturas por compresión de la columna a causa de osteoporosis, fractura de la médula espinal, espasmo muscular, ciática, cáncer que comprometa la columna, hernia de disco o disco roto, estenosis raquídea, tensión o desgarros de los músculos que sostienen la espalda, escoliosis o cifosis.

Por otro lado, el lumbago crónico puede deberse a la acumulación de actividades mal realizadas. Muchas personas con dolor de espalda crónico, pueden desarrollar artritis, desgaste extra y desgarro en la columna vertebral, ya sea por lesiones y fracturas, cirugía o como se mencionaba antes, sobrecarga por trabajo o deporte.

El síndrome piriforme (un trastorno que compromete un músculo en los glúteos), o haber sufrido de una hernia discal en la que parte de la columna haya comprimido nervios cercanos, también son causas comunes en este tipo de lumbago.

Quienes pueden estar en mayor riesgo de presentar lumbago son las personas con más de 30 años de edad, que padezcan sobrepreso, estrés o depresión, mujeres embarazadas, consumidores de cigarrillo o aquellos que tengan un trabajo que requiera de mucha flexión, vibración total del cuerpo o levantamiento de cosas pesadas.