Múltiples son los beneficios que gracias a sus propiedades, se le atribuyen a las manzanas. Además de poseer un alto valor nutricional, esta fruta conserva la mayoría de sus nutrientes en la piel, razón por la cual los nutricionistas recomiendan comerla cruda y con cáscara.

La manzana es una fruta que resulta conveniente a cualquier hora del día teniendo en cuenta que no afecta el metabolismo. Una manzana al día es suficiente dentro de una dieta organizada, pues influye de forma directa al sistema digestivo, colon, vejiga e hígado y en días de síntomas gripales, actúa como expectorante,  mejora la fiebre, y ayuda a conciliar el sueño.

Rica en fibra soluble, minerales como hierro, fósforo, potasio, magnesio, alfa caroteno, algunos ácidos y su alta composición de agua la convierten en una fruta tan completa que ayuda en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y aquellas de retención de líquidos.

Pero ¿cómo funcionan cada una de estas sustancias?, el potasio por ejemplo, actúa como diurético, la pectina (una mezcla de polímeros ácidos y neutros), ayudan en la eliminación de toxinas, el ácido málico, neutraliza los derivados ácidos y la fibra convierte a esta fruta en un remedio contra el estreñimiento y la diarrea.

El ácido tónico ayuda a incrementar la capacidad mental de las personas además de intervenir en la producción de anticuerpos y aumentar la absorción del calcio por los tejidos del cuerpo. Comer manzana es recomendable también porque ayuda con la acidez estomacal, la flatulencia y es un desinflamatorio natural del sistema digestivo.

Otros beneficios de esta fruta son:

  • Ayudan a reducir el colesterol alto y los niveles de azúcar en sangre (diabetes tipo 2).
  • Son buenas estimulantes de los riñones y el hígado y ayudan en la eliminación de toxinas.
  • Ayudan en problemas de asma, cáncer, ulceras pépticas, y artritis.
  • Gracias a sus propiedades sedantes, disminuye la presión en personas hipertensas.
  • Es fuente de vitamina E, que posee acción antioxidante.
  • Ayuda a mantener el sistema inmunológico más sano.
  • Contiene azúcares (fructosa, glucosa y sacarosa) y otras sustancias nutrientes.
  • Previene el envejecimiento celular.
  • Sus aminoácidos (cisteína, arginina, histidina, isoleucina, lisina) ayudan en el crecimiento y reparación de los tejidos.

En el caso de los bebés, la manzana junto con la pera y el banano, son las primeras frutas que se deben incluir en su alimentación hacia los seis meses de vida siempre y cuando estén siendo amamantados con leche materna. En caso de proveerles leche artificial, el consumo de la fruta debe darse hacia los 4 meses, sin dejar de lado la leche.

Minerales como los ya mencionados, vitaminas A, C, E y aquellas del grupo B, la fibra y el agua son gran fuente de beneficios para el bebé, principalmente en su hidratación.