Miomas y endometriosis, dos de las causas que hacen sangrar a la mujer.

La endometriosis es un problema que generalmente afecta el útero de la mujer (matriz) y ocurre cuando el tejido que normalmente recubre el útero crece en otras áreas del cuerpo (ovarios, detrás del útero, vejiga e intestino) provocando sangrado abundante, sangrado entre períodos e infertilidad.

Generalmente puede causar dolor en el abdomen, la pelvis o la parte baja de la espalda; puede generar calambres por más de una semana durante la menstruación; dolor durante o después del coito; dolor con las deposiciones, en otros casos puede ser asintomático. No se conocen causas de este trastorno y su primer signo puede ser la dificultad para lograr un embarazo.

Se considera una enfermedad frecuente, que suele ser diagnosticada entre los 25 y 35 años de edad. En ocasiones puede ser hereditaria, sin embargo, otras probabilidades de padecerla son la menstruación a temprana edad, si no ha tenido hijos, periodos frecuentes o que duren entre siete días o más, o si tiene un himen cerrado bloqueando el flujo de sangre menstrual los días de período.

Datos estadísticos de la Oficina para la Salud de la Mujer en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos señalan que la endometriosis es un problema de salud tan común entre las mujeres, que los investigadores creen que al menos un 11 % de las mujeres, o más de 6 ½ millones de mujeres en los Estados Unidos tiene endometriosis.

Para estos casos, lo más recomendable sería en principio hacer ejercicio y técnicas de relajación, si el dolor persiste consultar al médico y hacerse exámenes o un tratamiento a base de analgésicos recetados o una hormonoterapia o supresión hormonal, que debe usarse sólo en casos en que la mujer no desee quedar embarazada.

Otras complicaciones, aunque raras veces, puede causar obstrucción de los intestinos o las vías urinarias o podría presentarse cáncer en áreas de crecimiento de tejido después de la menopausia. En estos casos se puede acudir a tratamientos quirúrgicos como: laparoscopia, laparotomía o la histerectomía (no recomendable si se desea tener hijos).

Los miomas uterinos, en cambio, son tumores que crecen en la matriz de la mujer y por lo general son benignos (no cancerígenos). En promedio, una de cada cinco mujeres, hacia los 50 años, los presentan.

Investigaciones recopiladas en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (EE.UU.) indican que al igual que la endometriosis, los miomas son de causa desconocida, aunque se cree que son originados por hormonas en el cuerpo y a su vez parecen hereditarios. Pueden ser diminutos o de gran tamaño hasta el punto de llenar todo el útero y generar síntomas como sangrado entre períodos, sangrado menstrual abundante, periodos menstruales de mayor duración, necesidad de orinar con frecuencia, sensación de llenura, dolor durante el coito, entre otros.

Se consideran factores de riesgo: la edad, la etnia (generalmente afecta más a mujeres afrodescendientes), la perimenopausia o climaterio (periodo previo a la menopausia) y las altas concentraciones de progesterona.